• Fecha: Miércoles, 28 Noviembre 2018
  • Visitas: 278

Bienvenida a El Rincón Romántico, María. Es un honor tenerte por aquí respondiendo nuestras preguntas.

Como lectora, ¿cómo descubriste la novela romántica?

Fue gracias a mi abuela materna, una gran lectora. Entre sus lecturas preferidas estaba también la novela romántica o "rosa", como se llamaba entonces. Durante mi adolescencia pasaba algunas vacaciones con ellos y me dedicaba a devorar los libros de su biblioteca, que era amplia y variada. Un día me llamó la atención una colección de tomos encuadernados en azul marino, sin título. Empecé a leer uno cualquiera y me fascinó. Era una historia de amor de la escritora María Teresa Sesé, autora muy prolífica de entre los años 40 y 80 —que aún vive, por cierto; es una anciana centenaria—, cuyas novelas mi abuela compraba y encuadernaba para releerlas cuando le apetecía. Recuerdo que eran historias de mujeres elegantes y estilosas de la alta sociedad de entonces; amenas, bonitas y bien escritas. Tan adictivas como las de ahora, aunque más "blancas". Creo que en un verano me llegué a leer alrededor de treinta novelas. Mi abuela también tenía libros de Carmen de Icaza, otra escritora de aquellos años, pero la que más le gustaba era Sesé.

¿Qué libros de romance encabezaría tu lista de imprescindibles?

Uy. Pues no tengo una lista tan larga de imprescindibles, ni en romántica ni en ningún género porque creo que las preferencias cambian según evoluciona tu vida y con ella, tus lecturas. Aparte de las novelas de Jane Austen y "Jane Eyre" de Charlotte Bronte, hay algunas del género romántico que releo de vez en cuando, así que supongo que es buena señal: "Flores en la tormenta" de Laura Kinsale; la trilogía "Tatiana y Alexander", de Paullina Simons; "Sueño contigo" y "Donde empiezan los sueños" de Lisa Kleypas (aunque también me gustan las de "Las Florero" y algunas otras). De romántica contemporánea, me gusta mucho "Un tipo encantador" y "Rachel se va de viaje", de Marian Keyes; casi toda la serie de "Chicago Stars" de Susan E. Phillips; "Extraños amantes", de Jennifer Crusie, "Tengo tu número", de Sophie Kinsella... También hay algunas autoras españolas que me gustan bastante, pero como siempre me dejo a alguien en el tintero, mejor no menciono a ninguna en concreto.

¿Cuándo y por qué decidiste convertirte en escritora?

La escritura siempre ha estado ahí, desde muy temprano. Con once años escribí un libro de cuentos con mi mejor amiga, lo ilustramos y lo encuaderné con grapas y cinta adhesiva. Es muy tierno, todavía lo guardo. Y con quince me presenté a un concurso de novela de mi pueblo con una historia que ahora me da vergüenza releer. Luego estudié periodismo y el trabajo me llevó por otros derroteros, aunque de vez en cuando, escribía algún texto aislado. Hace cuatro años dejé mi trabajo y empecé un relato que creció y creció hasta convertirse en mi primera novela, "La estúpida idea de dejarte marchar". No fue algo premeditado; creo que, simplemente, era el momento y lo hice sin pararme a pensarlo.

Toda autora tiene unas señas de identidad que la distinguen. ¿Cuáles crees que son las que marcan tu trabajo?

Pues todavía estoy intentando averiguarlo, la verdad. Me gustan los libros que cuentan algo más que una historia de amor y creo que en mis novelas intento que el romance se enmarque en una determinada realidad social. Me interesan los temas sociales en las tramas, aunque sean secundarios. En "La estúpida idea de dejarte marchar" hablo del amor tóxico; en "El mapa de mi piel", la protagonista es una superviviente de un cáncer de mama que se reincorpora a su vida tras la enfermedad y en "El Indiano", trato un poco la educación de las niñas a finales del s. XIX en España.

¿Qué nos puedes contar sobre El indiano?

Si me tiras mucho de la lengua, ¡te lo podría contar todo! La idea surgió a raíz de una visita a Comillas y, en concreto, al Capricho de Antonio Gaudí, y la historia de su primer propietario, un abogado culto, solterón, amante de la música y la botánica. Ahí empezó todo, aunque luego la idea inicial discurrió por otros derroteros. El Indiano es una historia de amor entre dos personas que no terminan de conformarse con el destino que les ha tocado vivir en la España de finales del s. XIX. Héctor Balboa, el indiano que ha regresado de Cuba enriquecido para establecerse definitivamente en Santander, su tierra natal, es un hombre que no duda en sacrificar sus sentimientos por el reconocimiento social que la alta sociedad de entonces vende muy caro; por su parte, Micaela, la joven solterona que se cruza en el camino de Balboa, no tiene la posibilidad de decidir su destino: la presión del entorno y de su familia le resta la libertad y la independencia que necesita para conseguir lo que más desea en su vida: ser maestra. En medio del conflicto que mantiene cada uno consigo y con sus aspiraciones, se irá macerando los sentimientos entre ambos. La novela está ambientada en Comillas, en la España de finales del siglo XIX, cuando la sociedad de aquel momento todavía se resistía a los aires de cambio que ya llegaban de Europa con la industrialización y los avances técnicos y científicos.

¿Cómo describirías la relación entre sus protagonistas?

Es una relación que se construye despacio, básicamente porque ninguno busca el amor. Para Héctor, el matrimonio es un acuerdo de negocios casi obligado si desea entrar en la alta sociedad de Santander —a la que Micaela no pertenece— y Micaela ya ha renunciado a casarse, no solo porque se le ha pasado la edad sino porque cree que perdería todavía más libertad de la que tiene. La historia entre ambos comienza con un enfrentamiento a cuenta de un malentendido, y a partir de ahí, en un constante tira y afloja: se irán conociendo, aprenderán a tomarse la medida, a respetarse, admirarse y finalmente, a enamorarse, muy a pesar suyo.

¿Cuáles han sido los mayores desafíos a los que te has enfrentado al escribir esta novela?

Los desafíos han sido muchos. El primero fue la decisión de escribir una novela con trasfondo histórico, algo que jamás se había pasado por mi cabeza. De hecho, le tenía mucho respeto a ese género, no me sentía capaz. Me parecía muy complicado el lenguaje, la documentación, y el cómo entretejer la trama ficticia con los hechos históricos reales sin meter demasiado la pata, sin que pareciera un pastiche lleno de incoherencias históricas. La escritura de esta novela ha sido desde el primer momento, un proceso de aprendizaje constante del que he sacado muchísimo.

¿Y con qué has disfrutado más durante su creación?

Con la documentación, increíblemente. Como periodista, no es que me fuera muy ajena. La documentación es necesaria cuando quieres escribir un reportaje o un artículo y necesitas datos o información de apoyo, pero la documentación histórica es abrumadora. Y si eres una persona curiosa como yo, puede suceder que te pierdas entre los cientos de estudios, informes, libros, etc., que descubres a medida que investigas, y no encuentres el momento de ponerte a escribir. Que también me pasó. No había semana que no encontrara algo que me parecía tan interesante y revelador, que quería meterlo como fuera en la trama. Luego te das cuenta de que no es posible, claro, y hay que aprender a recortar y dosificar en beneficio de la historia.

A ojos de su creadora, ¿cómo es, y que podremos vivir a través de las páginas de El indiano?

Al margen de la historia de amor entre Héctor y Micaela, dos personajes que, a priori, no están destinados a enamorarse, El indiano recrea una sociedad y una época, la de los primeros años de 1880, en Comillas. Allí veraneó el rey Alfonso XII dos años, invitado por el marqués de Comillas, y con él llegaron políticos, aristócratas, empresarios y militares de distintas partes de España pero, sobre todo, de Madrid, Barcelona, Santander y Bilbao. El marqués de Comillas revolucionó la villa, ya que no solo atrajo desde Barcelona a sus amigos o socios industriales, sino que también introdujo el modernismo en las muchas construcciones que se realizaron allí, empezando por las que encargó a Antoni Gaudí con motivo de la visita del rey.

¿Qué tipo de lectores crees que disfrutarán más con este libro?

¡Me gustaría pensar que a cualquiera que le guste leer! Pero siendo realistas, las que más disfrutarán son las lectoras de novela romántica histórica, aunque también me he encontrado con muchas lectoras cuyo género preferido no es la romántica, pero a las que les ha gustado mucho por la ambientación y el momento histórico en el que se sitúa.

Y por último, ¿nos puedes contar algo sobre tus próximos proyectos?

Ahora mismo estoy con una historia contemporánea de la que no sé muy bien cómo voy a salir: tiendo a meterme en jardines desconocidos. Lo que sí sé es que el próximo año quiero empezar a documentarme para otra novela de ambientación histórica que me gustaría publicar en 2020.

Muchas gracias María. Te deseamos todo el éxito que mereces. Un abrazo.


Entrevista realizada por Rocío DC.

 

Comentarios (1)

  • Marta

    04 Diciembre 2018 a las 09:47 |
    El indiano es un libro precioso y Maria Montesinos es una de las mejores autoras de novela romantica en español.

    responder

Escribir un comentario

Tus opiniones son muy importantes para que esta web siga adelante, por favor ayúdanos comentando nuestros contenidos. Si envías un comentario estás aceptando nuestra política de privacidad.

Otros contenidos de la web

Copyright © 2002 - 2018 rnovelaromantica.com y elrinconromantico.com

| Aviso legal | Política de privacidad | Política de Cookies |