Olivia Ardey: Entrevista

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Miércoles, 24 Agosto 2011

¡Hola, Olivia! Te agradecemos mucho que quieras contestar una preguntas para RNR.

Una vez más soy yo quien debe daros las gracias por el apoyo que me brindáis, hoy y siempre.

- Tu vida transcurre entre libros por lo que la pregunta obligada es: ¿cuál es el significado de la palabra literatura para ti?

Pasión. Tengo la gran suerte de trabajar y ocupar mis ratos de ocio en lo que más me gusta.

- Escribiendo romántica el final feliz es una condición categórica, pero tras ella ¿cuál es, en tu opinión, el orden de importancia del resto de sus elementos: ambientación, trama, diálogos, carácter etc?

Me gusta leer novelas bien ambientadas que me transportan a otro tiempo o lugar y necesito una trama que me empuje a seguir leyendo hasta el final. Disfruto con los diálogos ágiles y quiero que los protagonistas tengan personalidad. Pero, por encima de todo, quiero sentir lo que ellos sienten, sufrir y reír con ellos, emocionarme con sus instantes de ternura y disfrutar con su pasión. Para mí la novela romántica ideal es entretenida y bien ambientada, consigue transmitirme los sentimientos de sus protagonistas y además acaba de maravilla.

- La perfección absoluta es imposible, pero ¿qué tiene que tener una novela para que Olivia Ardey recomiende su lectura?

Imposible y muy relativo, porque interviene el gusto personal de quien lee. Entre mis preferidas, hay novelas románticas que seguramente distan mucho de ser perfectas. Yo sólo recomiendo esos libros que, mientras leo, pienso “¡ay, no quiero que se acabe!”, que cierro con esa satisfacción sin igual, que permanecen en mi memoria. En definitiva, sólo recomiendo aquellas novelas que doy gracias por haber elegido y estoy segura que algún día volver a leer.

- Tanto Ethan Gallangher como Kenneth Callahan, los protagonistas de tus dos novelas, son descendientes de irlandeses ¿hay alguna razón para ello? ¿Sientes algún vínculo especial con Irlanda?

Cuando trabajaba en la trama de Dama de Tréboles, escogí esa ascendencia gracias a una película antigua sobre la vida del primer irlandés admitido en West Point y me inspiró al personaje del hermano fallecido. Además, el trébol es el símbolo de Irlanda, así que Ethan tenía por fuerza que ser irlandés.
Con Delicias y Secretos en Manhattan, que es una novela de inmigrantes, era imposible imaginar la Nueva York de 1919 sin la importante presencia irlandesa. Me vino muy bien para crear un protagonista con el carácter reflexivo y algo brusco de Kenneth, en contraste con la improvisada manera de trabajar de los Taviani, los sicilianos dueños del hotel que él dirige.
La verdad es que me fascina el sentimiento de clan que tienen los irlandeses; el orgullo por sus tradiciones y el cariño por la “vieja patria” aunque nunca hayan pisado Irlanda.

- ¿Qué te lleva a escoger, como ambientación para tus obras, años convulsos donde se gestaron grandes cambios? ¿En qué forma condiciona esto a la construcción de tus personajes?

Los protagonistas de mis novelas no son personajes históricos que destacan por grandes hechos, son gente corriente. Por eso escojo épocas en que los cambios afectan a su modo de vida y determinan su personalidad y sus acciones. En Dama de Tréboles, el fin de la gran epopeya de la conquista del Oeste marca el carácter pesimista y desesperanzado de Ethan. En Delicias y Secretos en Manhattan, Kenneth es uno de esos miles de hombres que tuvo que mirar hacia delante y volver a empezar, después de combatir en Francia durante la I Guerra Mundial.

- A pesar de la vorágine de aquellas épocas te deleitas en la descripción y grandeza de lo cotidiano y la razón es….

El peso de una novela romántica lo lleva la mujer. Cómo piensa, siente, ama y actúa la protagonista femenina creo que es la esencia de este género nuestro tan querido. La historia la han escrito los hombres, por eso no se da importancia a detalles cotidianos que cambiaron el curso de la historia de las mujeres. En Dama de Tréboles, Linette habla de la máquina de coser como “el invento del siglo”, para los hombres un trasto insignificante. Pero así pensaban ellas en el XIX que, con un objeto tan humilde, se vieron liberadas de la esclavitud de coser a mano la ropa de una familia entera.
Laura, la protagonista de Delicias y Secretos en Manhattan, pertenece a la primera generación de mujeres modernas. Cuando se habla de la I Guerra Mundial, muy poco se dice de las que se quedaron en la retaguardia. A falta de hombres, tuvieron que quitarse el corsé e integrarse de pleno en el mundo laboral. Al no estar ellas en casa, empezó a popularizarse la comida rápida. Acortaron su cabello y sus faldas, todos esos detalles corrientes supusieron un cambio de estética y de costumbres. Aún quedaban muchas barreras que derribar, pero por fin las mujeres ya no eran tan sumisas y se atrevían a mirar a los hombres de igual a igual.

- En Delicias y secretos en Manhattan nos vuelves a trasladar a Estados Unidos, pero el escenario y la época son bien distintos. ¿Fue complicado el proceso de documentación? ¿Qué es lo que más te llama la atención del año 1919? ¿Cómo crees que eran los hombres y mujeres de entonces?

Complicado no, porque existe mucha documentación sobre la época. Pero sí laborioso porque son dos enclaves, Boston y Nueva York, que no conozco. Son ciudades muy distintas y con sucesos importantes en las dos. En 1919, en la Costa Este pasaron muchas cosas, que en la novela sólo cito con brevísimas pinceladas para situar al lector. Lo más importante, a mi modo de ver, fue la promulgación de la Ley Seca, que marcó la economía y costumbres del país durante los años posteriores, y la aprobación del voto femenino, tras años de lucha de las mujeres por su derecho al sufragio.
Creo que tanto los hombres como las mujeres de entonces eran valientes, emprendedores, decididos, muy trabajadores y dispuestos a gozar de los placeres de la vida y de un sexo más libre.

-¿Recuerdas dónde y cómo surgió la idea que dio lugar a esta novela?

Pues es una idea que tenía yo medio fraguada. Empezó siendo una historia actual. Pero, cenando en casa de unos amigos, tuve una especie de fogonazo al ver la famosa foto de los obreros en la viga y decidí que tenía la historia perfecta para la Nueva York de principios de siglo, con sus rascacielos en continuo crecimiento. Mientras me documentaba, me enamoré del año 1919 por los sucesos que ya os he comentado y de la fascinante Manhattan de esa época.

- Tres palabras para describir a…

. Kenneth Callahan: Serio, honesto, sexy
. Laura McKerrigan: Insegura, impulsiva, soñadora.
. Delicias y secretos en Manhattan: Amistad, ternura, pasión.

- La primera aproximación a los personajes nos lleva a pensar que son polos opuestos ¿es cierto eso? ¿Qué tienen en común y en que son diametralmente opuestos? ¿Cómo se puede lograr conjugar el “ahora” de Kenneth con el “siempre” de Laura?

Kenneth no teme a nada, Laura es toda inseguridad; ella es soñadora, él sólo cree en lo que puede ver y tocar. Pero ambos coinciden en el fuerte apego a los suyos y en la lealtad hacia las personas que quieren. Otra cosa que tienen en común es que los dos son muy tenaces. A lo largo de la novela, Kenneth logra que Laura se valore a sí misma, y ella conseguirá que él, tan escéptico, descubra que hay cosas en la vida que son para siempre.

- Nos ha llamado la atención la gota de sangre española de la protagonista ¿es un anecdótico guiño a nuestro país o por el contrario Laura ha heredado algo más que el oscuro cabello de su abuela gitana?

Yo soy hija de emigrantes y me hacía ilusión escribir una novela que hablara de los que tienen la valentía de cruzar fronteras en busca de una vida mejor. Mientras me documentaba, di con la historia de “Los Cansinos”, una compañía de baile español de Castilleja de la Cuesta (Sevilla), que durante esos años actuaba en Nueva York. Eduardo Cansino tuvo una hija que se convirtió en estrella: Rita Hayworth. La presencia española en Estados Unidos ha sido más importante de los que creemos. Así fue como decidí que la abuela de Laura tenía que ser una bailarina de flamenco que partió a “hacer las Américas”.
No sólo ha heredado los rasgos físicos. También su optimismo para enfrentarse a la vida, junto al carácter afectuoso y espontáneo que tenemos los europeos del sur. La abuela Sara es un ejemplo para Laura, cuando se da cuenta de lo valiente que ésta fue al tomar la decisión de dejarlo todo por amor, sin mirar atrás.
Ya que los protagonistas tuvieron una aproximación amorosa en el pasado, ¿reencuentro o descubrimiento? ¿Qué es lo que permanece y cuál es la mayor sorpresa que les aguarda?
Kenneth y ella tuvieron un escarceo en una fiesta elegante y no se dijeron ni sus nombres. Dos meses después, al inicio de la novela, Laura se reencuentra en un club privado con ese desconocido tan sensual y vuelve a sucumbir a sus besos. La atracción va en aumento y ella quiere saber más de él. La sorpresa se la lleva cuando se emplea en el hotel Taormina como camarera de piso y descubre a Kenneth Callahan convertido en su jefe, el temido “ogro” del que le han advertido.

- El título ya nos adelanta un mundo de placeres e intriga, ¿cuál de estos dos objetivos crees que se hará en primer lugar con el interés de la lectora?

Espero que ambos. Aunque placeres los hay de todo tipo: tiernos, dulces, divertidos y apasionados, ya que, además de Laura McKerrigan-Montero, otras tres mujeres encontrarán al hombre de sus sueños.

- ¿Qué esperas lograr con la publicación de Delicias y secretos en Manhattan?

Todas mis esperanzas se centran en no defraudar a las lectoras que tan buen recuerdo guardan de Dama de Tréboles. Sé que el cambio de tono y época es un riesgo. Ojalá que esta nueva novela también les guste.

- Escribiendo este género literario y después de leer tus libros, nos podríamos atrever a afirmar que eres tan romántica como golosa ¿nos lo puedes confirmar? De ser así, y con el fin de conocer un poquito de la persona que se encuentra detrás del nombre de Olivia Ardey ¿cuál es tu postre favorito y cuál es el recuerdo más romántico que guardas en tu memoria?

En todas las novelas incluyo también platos salados, pero siempre me preguntan por los dulces… ¡Veo que no soy la única golosa! Desde luego que lo soy. Mi postre favorito es la tarta Sacher, me pierde el chocolate puro.
En cuanto al momento más romántico, vuelvo a la grandeza de lo cotidiano. Después de tantos años, mi marido continúa viniendo a buscarme al trabajo para tomarnos juntos un café, es nuestro ratito especial para los dos. No falla ni un solo día.

- Muchas gracias por esta entrevista, Olivia. Deseamos que esta nueva publicación tuya sea todo un éxito.

Muchísimas gracias por vuestros buenos deseos. Me conformo con que las lectoras disfruten un buen rato al leerla.

 

Delicias y secretos en Manhattan

Sinopsis:

Boston, 1919. Laura McKerrigan-Montero conoce el destino de cualquier chica de su posición: casarse con un buen partido que convenga al negocio familiar. Pero Laura tiene un sueño: aprender alta repostería con el afamado maître pâtissier del hotel Taormina. Y, con la excusa de estudiar francés, convence a su severo padre para que le permita residir en Nueva York durante tres mese.

Convertida en Laura Kerry, viaja a la ciudad de la libertad; la misma donde un desconocido la volvió loca con sus besos. Laura no imagina que, en ese Manhattan divertido y fascinante, volverá a encontrarse con él. Aunque ahora ella es una camarera y ese hombre irresistible es… su jefe. La inminente Ley Seca llevará al hotel desconfianza, peligros y amenazas. Entre los empleados se esconde un traidor y todas las sospechas recaen en Laura. La mujer por la que Kenneth estaba dispuesto a marcharse de Manhattan y dejarlo todo.

 


 

Comentarios (5)

  • Rosa Ramos

    22 Octubre 2015 a las 18:53 |
    Olivia Ardey es una de mis escritoras favoritas y las razones principales de ello son las que expone en la entrevista. Al igual que a ella, para que una novela me marque necesito sentir la cosita de decir: ¡no quiero que acabe el libro, quiero saber más de los protagonistas! y con casi todas sus novelas me ha pasado.
    Además, Dama de Tréboles es mi libro favorito, el cual he releido en muchas ocasiones y siempre me hace suspirar cuando lo leo.
  • Letras de Encuentro

    17 Enero 2013 a las 18:55 |
    ¡Hola! Muy interesante la reseña, la compartimos en el perfil de Letras de Encuentro =)
  • Emma

    31 Agosto 2011 a las 21:12 |
    ¡Que guay! ¿Que día sale? ¿Falta poco? ¿Es a principios de Septiembre? ¿O es a finales? Seguro que pronto me entero. Mucha BUENA SUERTE!!!!!!
  • nikita

    31 Agosto 2011 a las 21:11 |
    Me ha gustado tener noticias frescas de Olivia.
    Tengo muchas ganas de leer su nueva novela, porque disfruté mucho con DAMA DE TRÉBOLES.

    Bss
  • Lola Rey

    31 Agosto 2011 a las 21:10 |
    ¡¡Qué buena entrevista!! Espero con muchas ganas que salga este libro prque con "Dama de tréboles" disfruté muchísimo. Le deseo mucha suerte a Olivia, sin duda la merece.

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