Raquel Campos - Tower Bridge. Un Amor en el Tiempo

Crítica realizada por Letra Escarlata

Keith McDermott vive en Londres y es informático, pero su pasión son los relojes. Mientras está arreglando el reloj del campanario de su pueblo natal, durante una dura tormenta, se traslada sin explicación al siglo diecinueve.

Una serie de circunstancias hacen que conozca a Lady Josephine Marshall, una de las beldades del pueblo; además de una dama muy peculiar por su carácter emprendedor.

Entre ellos surge una atracción instantánea y Keith se ve arrastrado a ayudar a la dama cuando su padre intenta casarla sin su consentimiento.

Josephine no sabe porqué su padre la quiere casar con tanto ímpetu, pero decide averiguarlo. Un misterio se cierne sobre su ascendencia; y Keith se encargará de estar a su lado en todo momento.

Keith McDermott, después de la llamada del señor Graven informándole que el reloj más antiguo del pueblo de Tower Bridge había dejado de funcionar decide ir a arreglarlo pues sus antepasados siempre le han tenido mucho cariño a esa antigua máquina de año 1815, lo único que no imaginaba que una tormenta fuera la causante de un viaje sin retorno.

Se encontrará en una época de diferentes costumbres y allí hallará el alivio para su corazón, una gran dama de cabellos de fuego y con un carácter amable y decidido, solo tendrá que convencerse si dar el corazón a la muchacha e implicarse en un drama o reparar el reloj y marcharse por donde ha venido sin dejar que sus sentimientos lo detengan.
Lady Josephine Marshall sufre por la enfermedad de su madre y odia el ambiente de la capital de Londres. Está cansada que su padre la agobie con el dichoso compromiso y las costumbres del matrimonio, pero no está dispuesta a ceder a los caprichos de su déspota padre. En su interior cree que existe algún motivo por las prisas de su padre y la muchacha no va a dar su brazo a torcer por mucho que se lo exija. Pero no es su destino lo que está en juego sino su corazón porque se verá envuelta en una lucha contra lo que más quiere y encontrará el apoyo de sus más admirables amigos junto a un elegante y enigmático desconocido que ya ha hecho mella en su corazón.

Conocí a Raquel Campos en este Rinconcito, debo de decir que es una persona llena de entusiasmo y que además es capaz de contagiarte sin dudarlo, cuando descubrí su primera obra me costó conseguirla, así que hice lo que hace una buena buscadora de obras de arte, me colé por internet y en una librería cibernética la conseguí. Me enfrasqué en la aventura desde el principio de la historia y en un momento me di cuenta que ya se me había acabado mi viaje. Está escrita con sencillez y delicadeza, unas frases muy adecuadas y un ambiente histórico envolvente y real. Sus personajes son entrañables, todos va unido a una intriga y donde el suspense te descubre a medida que pasas las páginas. He visto reflejada a una escritora y entregada a su obra y todo ese amor que desplega la historia en sí es Raquel Campos.
Sus personajes secundarios, Maryan, Violet, Marcus y hasta el adorable Axel protegen a una indefensa Jo para que los planes de su malvado padre la arruinen e incluso la deshonre. Su madre Lady Catherine, aún enferma, ama tanto a su hija que es capaz de dar su vida por ella y defender el honor de su vivaz Jo.
Keith es un hombre que me ha cautivado, es directo pero educado, preocupado de lo que desea y al descubrir que la vida de la persona que ama está en peligro la cuida hasta el final. Jo es decidida, independiente para una época con normas y reglas que desde luego la muchacha no está dispuesta a cumplir, es decir un encuentro entre dos corazones gemelos que se aman incluso con el tiempo en su contra. El desenlace no te lo esperas pero para saberlo tendréis que leeros la historia porque es amena y además divertida y como he dicho anteriormente muy emocionante. Mi puntuación es un 5, la máxima.

 

 

Escribir un comentario

Gracias por tu colaboración.

Otros contenidos de la web

Copyright © 2002 - 2019 rnovelaromantica.com y elrinconromantico.com

| Aviso legal | Política de privacidad | Política de Cookies |