Soledad Pereyra: Entrevista

Miércoles, 11 Enero 2006

¡Hola Soledad! Antes que nada me gustaría felicitarte por la publicación de “He aquí un secreto”, tu primera novela. Es un placer ver que las editoriales por fin empiezan a dar oportunidades a las autoras de habla hispana…

¿Cómo te sientes ante esto?

Me siento profundamente contenta de que crezca el número de escritoras hispanas; lo merecemos tanto las lectoras como las escritoras. Es una oportunidad que tardó en llegar, pero finalmente está dando sus frutos.

 ¿Pensaste que llegarías a ver alguna vez tu nombre impreso en las librerías?

Siempre me permití soñar, pero es una felicidad enorme ver este sueño hecho realidad; es una emoción difícil de describir, mezcla de orgullo, alegría y plenitud.

 ¿Cómo se te ocurrió participar en el concurso que organizó la editorial Vestales?

Ya había leído el anuncio de la convocatoria, pero lo que me terminó de decidir fue un mail de una amiga. Supongo que eso me convenció del todo.

“He aquí un secreto” ¿nació expresamente para este concurso o era algo en lo que ya estabas trabajando?

La novela ya estaba terminada desde hacía algún tiempo. De momento no creo poder escribir una novela exclusivamente para un concurso o convocatoria: agrega presión extra y no siempre los resultados son buenos.

 ¿Cuánto tiempo te llevó terminarla?

No soy de llevar un registro exacto de lo que tardo en completar una novela. Siempre depende del ánimo que tenga, de los imprevistos y, por supuesto, de que surjan las ideas. Pero esta novela fue la que menos tiempo me llevó: fue muy placentero escribirla. Tardé aproximadamente un par de meses, tal vez algunas semanas más.

A la hora de escribir este libro, ¿por qué te decidiste por una novela de corte actual en lugar de, por ejemplo, una de corte histórico?

En primer lugar, siempre escribí novelas contemporáneas: me siento muy cómoda con el subgénero, lo que no quita que en un futuro pueda probar con la novela histórica. Me provoca un profundo respeto el género histórico, porque más allá de lo que uno escriba, tiene que haber una buena investigación sobre el contexto en el cual se ubica la novela. De todos modos, es un subgénero al que no renuncié.

 ¿Cómo celebraste la noticia? ¿Hiciste algo especial?

La noticia me cayó de sorpresa; a decir verdad, sorprendí a mi familia, que hasta ese momento no sabía nada. Voy a repetir lo que conté en la presentación de “He aquí un secreto”: al momento de leer el mail, lo único que atiné a hacer, fue saltar por la casa, saltos de alegría, obviamente. Y sí, recuerdo que en la cena de esa noche me regalé unas copas de vino blanco.

 ¿Desde cuándo escribes novela romántica?

Imposible decirlo con certeza, tal vez sean unos diez años.

 ¿Habías enviado algún manuscrito antes a otras editoriales?

No, manuscritos no. Pero sí muchas veces escribí mails pidiendo que me recibieran algunos capítulos y ninguna contestó.

 ¿Cuánto llevas leyendo novela romántica? ¿Tu primera novela romántica?

Empecé a leer Harlequines cuando tenía trece o catorce años, pero la primera novela romántica fue “Promesa Audaz” de Jude Deveraux, y fue la perdición…

 ¿Cuáles son tu autora y libro favorito?

Julie Garwood y su preciosa novela “La Novia Rebelde”.

 Muchas lectoras de novela romántica se han sentido alguna vez discriminadas por su afición a este género en concreto, como lectora ¿te ha pasado a ti también? Si la respuesta es sí, ¿crees que eso es algo que está cambiando?

No sé si discriminación pero, vamos, siempre está aquel librero que señala el último estante con cara irónica. ¿Si esto esta cambiando? Espero que sí: la novela romántica ha crecido muchísimo, no caben dudas. Pero también es cierto que ya ni me fijo en la cara que me ponen y supongo que ellos no pueden darse el lujo de despreciar un género tan valorado por sus clientas, porque nadie duda de que las lectoras de género romántico sean las que más gastan.

 ¿Quiénes son las personas que más te han apoyado de cara a tu afición por la escritura?

Obviamente mi familia. Si bien es cierto que ellos desconocían que para mí era algo más que una afición y que, en realidad, escribía novelas largas, en todo momento siempre tuve su apoyo. Nunca recibí reproches, aunque escribir resta mucho tiempo para estar con los seres queridos.

 He tenido la oportunidad de leer tu novela “He aquí un secreto” y me encantaría poder hacerte unas preguntas más concretas sobre ella… por ejemplo, ¿existe por ahí algún Ignacio que puedas presentarme? Es broma, pero hablando en serio, ¿tus amigos y conocidos pueden temer terminar inmortalizados en tus historias? Si la respuesta es sí, ¿le ha pasado eso a un personaje en concreto de “He aquí un secreto”?; y si es no, ¿de dónde sacas las ideas para tus personajes?

Antes que nada voy a desilusionarte: lamentablemente no existe tal Ignacio, por lo menos no en carne y hueso.

Pero volviendo a la pregunta: no podría basarme para imaginar a un protagonista en alguien de mi entorno. Eso no quita que pueda usar algún “tic” de alguien que conozca, pero no copiar toda la personalidad. No me resultaría cómodo, realmente, de momento, no podría hacerlo.

Y en cuanto a crear personajes… Eso sale solo, nace de la nada, a veces llega cuando menos lo espero y estoy haciendo otras cosas; es algo muy común en mí. Me sucede algo así como una idea que pasa fugaz por la mente y, al detenerme en ella, cada vez se va haciendo más grande; pero básicamente llegan de la nada.

 Nada más empezar la novela y conocer por primera vez a los dos tíos (Federico y Augusto) y al padre (Raúl) de la protagonista y su relación entre ellos, no pude evitar pensar en los hermanos Malora de Johanna Lindsey… ¿te sirvieron de alguna manera de inspiración?

No, la verdad es que no. De hecho, me cuido mucho de no copiar, aunque siempre hay influencias. Al presentar a la familia de Azul quise crear personajes que le dieran un toque de humor a la novela, y de a poco los personajes cobraron vida y se transformaron en lo que finalmente se lee.

 Hay quienes piensan que en los tiempos que corren, que una protagonista de novela romántica actual sea virgen es un error, porque no se adecua con la imagen de igualdad en el sexo para la mujer al que se aspira hoy en día, ¿es algo que tuviste en cuenta a la hora de perfilar el personaje de Azul?

Para nada. Primero, porque es un error generalizar y creer que la mujer pierde la virginidad en su adolescencia.

Segundo, porque no creo que mantener por propia convicción la virginidad ponga a la mujer un escalón más abajo que el hombre; convengamos que cada uno es libre de hacer lo que quiere, mucho más en cuanto a su sexualidad.

Y, por último, por qué no creer que aún hoy en día las mujeres esperan, sin importar lo que piensen los demás, al hombre ideal para compartir ese momento tan especial.

 Me habría gustado saber más sobre el personaje de Ignacio… sobre todo del halo de misterio que rodea a sus orígenes ¿sabremos más de él en el futuro, quizás en una próxima novela? ¿En la historia de Lázaro y caterina? Jejeje es que me he quedado con muchísimas ganas de saber más de esos dos.

Obviamente sabrás de Ignacio, porque habrá una segunda parte de “He aquí un secreto”; una historia así merecía un segundo libro.

 Ignacio tiene orígenes escoceses ¿Por qué crees que Escocia es un país que fascina tanto a las lectoras de novela romántica?

Contesto desde mi experiencia personal: creo que la maravillosa pluma de las escritoras que leemos, en mi caso, fue la que me mostró Escocia y la que me hizo enamorar de los highlanders.

 Como aficionada a la escritura, sé que algunas escenas cuestan más que otras a la hora de desarrollarlas… ¿de todo el libro qué es lo que más te ha costado escribir?

Lilith, no esperes que conteste esto; aun a riesgo de pecar de soberbia. Me niego a decírtelo; pero sí, es cierto. Siempre hay escenas que llevan más trabajo que otras.

 ¿Cuáles son tus planes más inmediatos de cara a tu carrera como escritora?

Ahora voy a dedicarme a la segunda parte de “He aquí un secreto” y luego se verá, jamás faltan ideas ni argumentos.

 ¿Algún consejo que puedas dar a las chicas que escriben novela romántica?

Voy a aconsejar que hagan lo que yo hice: llevar la novela a un corrector de estilo, pulirla y trabajarla para luego entrar en concursos, convocatorias o bien mandar manuscritos a las editoriales que los reciban. A todas ellas mucha suerte: es un trabajo precioso y es cierto que cada escritora quiere ver su novela publicada. ¡Ánimo!

 Lilith, quiero mandar un saludo especial a todas las chicas del Rincón Romántico, tanto a las foreras como a las moderadoras. Es un sitio muy querido por mí, aquí empecé a involucrarme mucho más con la novela romántica, a dar opiniones y a compartir mis relatos.

No tengo más que palabras de agradecimiento para todas ustedes.

Soledad Pereyra.

 

Entrevista realizada por Lilith. Diciembre del 2006

Escribir un comentario

Tus opiniones son muy importantes para que esta web siga adelante, por favor ayúdanos comentando nuestros contenidos. Si envías un comentario estás aceptando nuestra política de privacidad.

Otros contenidos de la web

Copyright © 2002 - 2020 rnovelaromantica.com y elrinconromantico.com

| Aviso legal | Política de privacidad | Política de Cookies |