Ruth M. Lerga - Una última temporada

Valoración:

Crítica realizada por LadyZarek

Cada vez que leo algo de Ruth M. Lerga, me maravillo antes su forma de escribir: directa, sin descripciones largas que aburren, con unos personajes que desarrolla a la perfección, y su humor. No hay nada que no me guste de esta mujer, y cada historia suya me llena, me alegra y me emociona. "Una última temporada" no es diferente, y más si la relacionamos con los tres mosqueteros, sus esposas y su descendencia. Se lee en un suspiro, y se acaba con la sensación de que una pequeña joya ha caído en nuestras manos.

Sí, "Una última temporada" nos narra la historia de amor de May, hja de Julian y April, y Alexander, hijo de James y Judith. Desde luego que no se queda atrás en cuanto a calidad, comparando los cuatro libros. Es más, Alexander es mi protagonista favorito. Todo lo que diga de él es poco. Y May no se queda atrás. Ruth sabe crear historias muy románticas, y en esta ocasión es Alexander quien fascina con su romanticismo y su agradable forma de ser. Bravo, Ruth, porque te has superado, y eso era casi imposible gracias a la calidad de las historias anteriores.

Bueno, la historia va acerca de May y Alexander, amigos desde su más tierna infancia. Al crecer, se separan durante más de seis años, al estar ella en América y él en su Grand Tour, y se escriben, tan bromistas como siempre. Pero algo ha cambiado cuando ella regresa de su largo viaje: Alexander se ha convertido en un hombre muy apuesto, seguro de sí mismo, pero sigue igual de atento y amistoso con ella. May empieza a verle con otros ojos, sin imaginar que Alexander la ve como mucho más que una amiga. Con la ayuda de los mosqueteros y sus esposas, intentará que May vea que él puede ser algo más que su viejo amigo y confidente.

Me niego a seguir contando cosas de la historia, porque el resto es mejor descubrirlo. Yo me he rendido a los pies de Alexander, sus ojos azules y su forma de ser. Creo que Ruth ha logrado mejorar lo que ya era perfecto, el padre de Alexander, James. Una tarea imposible, pero realizada. Me pido a Alexander, es el protagonista ideal en cualquier novela, y enamora desde el principio.

May es maravillosa, y bastante independiente. De nuevo aplaudo la destreza de la autora a la hora de crear a May, porque esta protagonista es muy decente, y me ha gustado para Alexander. May, corazón, eres igual de adorable que tu madre, April.

Secundarios de lujo para una novela de lujo: nuestros adorables mosqueteros y las grandes mujeres que lograron conquistarles. Dan mucho juego estos seis, y me encanta saber de ellos. Además, no eclipsan a los protagonistas, y eso se agradece.

Resumiendo: esta historia es muy romántica, y recomendable para leer. Es una auténtica joya, y no decepciona. Merece la pena leerla, y conocer a Alexander. No le encuentro fallos a la historia, y Ruth sigue enganchando con su magnífica forma de escribir.

Nota:5/5. Para no perdérsela.

 

Crítica realizada por Elsa

Cuando vi este libro anunciado me lo anote en mi lista pero no había sinopsis y poco me podía imaginar que era la historia de Alexander y May los hijos de James y Julia dos de los tres mosqueteros.

Decir que me ha encantado es poco, no sé cómo explicarlo porque si bien es cierto que la historia de James y Judith me ha parecido la mejor, La última temporada tiene un encanto que no sabría explicar, quizá es la personalidad de Alexander, aquí la autora ha sabido construir un protagonista encantador, tierno, orgulloso, comprensivo, divertido ¡y eso que su padre dejó el listón muy alto!

Ese enamoramiento desde que eran jovencitos y saber esperar para no agobiarla, bueno me ha parecido de un romanticismo conmovedor, pero sin que sean una historia noña, al contrario con el estilo que la caracteriza la autora ha sabido crear una historia, dinámica, divertida, amena, terriblemente adictiva, me han encantado la participación de nuestros queridos mosqueteros, y también sus mosqueteras claro está, esos diálogos, esos comentarios llenos de ironía, con que llevan toda la vida pinchándose, la descripción de esas reunión con todos los descendientes, gritando y comentando todo lo acaecido en el tiempo que May ha estado en Estados Unidos, vamos que no tiene desperdicio y componen un plantel de secundarios de lujo, sin olvidar a los mayordomos ya muy mayores, pero totalmente cómplices con sus querido señores y para colmo hasta secundarios regios la reina Victoria y su querido Alberto.

Por otra parte May me ha parecido una mujer muy honesta, no es fácil tomar una decisión así y más en aquella época, pero ha sabido encauzar su vida y para colmo ha tenido esa sorpresa al encontrarse con un Alex, diferente al que recordaba, ya convertido en hombre. La escena del primer encuentro en el baile me ha parecido estupendamente bien descrita, no es raro porque Ruth sabe utilizar las palabras y tiene una narración impecable, pero además sabe dotarlas de esa vida que necesita la palabra escrita para que los lectores podamos imaginarla y vivirla.

No puedo dejar de pensar en Kit, el hermano de Alex, que aunque tiene una aparición muy corta, pero me ha dado un poco de pena que no pueda participar de esa felicidad de todos sus primos. No sé si sería mucho pedirle a la autora una historia para él.

En definitiva una excelente novela romántica, ya no de regencia sino de la era victoriana que me ha dejado con ganas de más tanto es así que voy a releer la historia de Julian porque me pareció la más floja, a ver si la refresco.

 

Crítica realizada por Katon

May, la hija de April y Julian, regresa a casa después de casi tres años en Nueva York. Es una joven independiente, escritora, de casi veintiséis años, que además de a su familia a quien más ha añorado es a Alex, el hijo de Judith y James. Desde pequeños han estado siempre juntos, haciéndose gamberradas o ideándolas entre los dos. Él estaba en su Grand Tour cuando May hizo su presentación en sociedad. Han pasado seis años desde la última vez que se vieron. Ahora, con veintiséis años ella, y él con veintiocho, no será lo mismo que cuando tenían escasos veinte años. A su gran amistad hay que sumar algo nuevo para May, el deseo que le inspira Alex.

Desde el primer baile de la temporada en su honor, los encuentros de Alex y May estarán llenos de conversaciones de reencuentro, amistad, felicidad, humor, tensión, pero también sinceridad, dolor y dudas, muchas dudas. Alex ha esperado mucho tiempo y está dispuesto a arriesgarlo todo para que May recupere la fe en sí misma. Lo que no había previsto es que ni Richard, Julian y James se iban a quedar tranquilos, ni que decir tiene que tampoco lo iban a hacer las madres de los jóvenes, tanto April, como Judith y Nicole, encontrarán la manera de guiar de la forma adecuada a los dos jóvenes.

La historia de Alex y May es muy bonita, dulce, que te emociona desde el principio. May es un personaje valiente, pero también con dudas y unos ideales claros,me ha gustado su fortaleza y cómo defendía sus ideales y su decisión una vez tomada. Sabe que es una privilegiada por el apoyo y la libertad que ha tenido siempre de sus padres. Lo malo es que le sale el espíritu combativo cuando Alex intenta acercarse a ella, jeje, pobre May está hecha un lío.

Alex, me ha enamorado este personaje, la paciencia que tiene es inagotable. Es adorable cómo trata a May, y cómo la conoce y sabe la única forma de ir conquistándola; a veces presionándola un poco y otras dejándole algo más de espacio.

Reconozco que esos primeros capítulos, con sus momentos de infancia y las cartas del principio (ay, las cartas) me han encantado, con humor, cariño y algo más oculto que se nota cuando se sabe que Alex ya la amaba. Ese principio ya te engancha y luego es imposible no quedarte prendado de sus dos protagonistas. Ojalá, dentro de no mucho tiempo podamos ver a Kit disfrutando como los demás. Qué decir del resto de personajes, que ha sido un lujazo ver a los seis juntos.

Se nota que es una historia madurada, que la autora le ha dado muchas vueltas antes de darse por satisfecha, y lo que ha conseguido Ruth es una historia de amor con mayúsculas.

 

Crítica realizada por Malory

Alguna vez os ha pasado de escuchar en la tele (cuando no le estas prestando atención o simplemente no estás en la misma habitación) una de las voces que suenan en ella y saber, a ciencia cierta, de que actor o actriz (o personaje si es doblado) se trata... Seguro que sí, pues algo parecido me ocurre con las novelas de Ruth M. Lerga; apenas leo unas páginas, sé que lo ha escrito ella, tan inconfundible es su estilo. Un estilo que ha ido puliendo hasta hacerlo perfecto para las historias de regencia y solo por eso ya merece la pena leerla, porque da gusto hacerlo.

Pero además, si a su maravillosa pluma sumamos unos protagonistas estupendos, con personalidad, carácter y muy coherentes (tanto consigo mismos como con los acontecimientos y la época); una trama sin fisuras, bien hilada, contada con el tempo justo; una ambientación que, en ocasiones, me hace sospechar que esta mujer tiene una máquina del tiempo y se pasea por las calles y parques del Londres Victoriano con la misma tranquilidad con la que yo salgo a pasear a mi perro, tan minuciosa es; y no nos olvidemos de los diálogos: hilarantes o emotivos según corresponda, pero siempre ingeniosos e inteligentes. Si a todo esto, que ya de por sí es suficiente para devorar este libro, contamos con la presencia de unos secundarios de lujazo, pues es para leerla sí o sí.

Es una historia preciosa, romántica, tierna y divertida, escrita con mimo, cuidando los detalles y las formas al contarnos de una época en la que, precisamente, las formas, los modales y las apariencias lo eran todo. Y esto se agradece, se agradece toda esa información, todos esos detalles que muchas veces no se encuentran en los libros de historia, que son interesantísimos y además dan credibilidad y realismo a la novela.

Me ha encantado la relación entre May y Alex, algo que empezó siendo niños y que han sabido mantener a pesar de los años y la distancia, aunque ya no sea exactamente lo mismo, pero sigue existiendo entre ellos una complicidad, una confianza que enamora por sí sola. Descubrir los sentimientos del uno y de la otra, las dudas, la sorpresa, el cariño y la ley que se tienen a pesar de todo...Ha sido genial participar de este amor, del nacimiento de ese sentimiento que los acaba uniendo más que nunca y para el resto de sus vidas.

Si estáis buscando una novela de Regencia, una que logre trasmitir la esencia de esa época, esta es vuestra novela.

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