Karen Ranney - Hasta el próximo encuentro

Crítica realizada por Mariam

Catherine Dunnan queda devastada tras recibir la noticia de la muerte de su marido en las filas del ejército. Aunque fue apenas un mes el tiempo que pasaron juntos tras el matrimonio, y a pesar de la frialdad y distancia con que éste la trató durante ese periodo de tiempo, Catherine no ha podido evitar enamorarse de él a través de las cartas que periódicamente ha ido recibiendo.
A través de esas líneas ha ido descubriendo un hombre nuevo y diferente, uno capaz de desnudarle su alma.

Harry Dunnan nunca fue un hombre propenso a manifestar sus emociones, al menos no hacia ella ni de manera pública. En realidad siempre fue frío y distante hacia ella. Proveniente de una humilde familia de comerciantes, vio en Catherine la posibilidad de escalar socialmente al casarse con ella.
Pero, pese a su frialdad, poco después de que Harry se marchase al frente de batalla, empiezan a llegar las cartas. Las mismas que hacen que Catherine, poco a poco, vaya enamorándose de su distante marido.

Pero en realidad, bajo esas cartas se oculta la mano de otro hombre: el Coronel Moncrief.

Moncrief, quien no siente la menor simpatía hacia Harry por el modo altivo y déspota con que trata a todos, siente pena por la esposa de éste cuando Harry se queja de sus continuas cartas, las cuales el propio Moncried acaba leyendo. A través de éstas, descubre a una mujer solitaria y triste a la que siente el incontenible deseo de escribir. Así que usurpando el lugar de su marido, es él quien responde a esas misivas, a través de las que va conociendo a Catherine Dunnan.

Mediante este intercambio de correspondencia van conociéndose mutuamente. Ella cree estar descubriendo una nueva faceta de su marido, él, por su parte, una persona a quien abrir su alma y con quien desahogar los sinsabores y brutalidad de la guerra.

Tras la muerte de Harry, y respondiendo a un alocado impulso, Moncrief se presenta ante Catherine. En su imaginación ha creado a una suave y dulce mujer, frágil, pequeña y cariñosa. Sin embargo la que encuentra ante él es una sombra de su imaginación y de la que conoció a través de las cartas.
Cuando sus ojos se topan con la Catherine de carne y hueso, descubre a una mujer alta, delgada, demacrada y falta de vida. Preocupado e inventando la excusa de una última carta -lógicamente inexistente- de Harry, se persona al día siguiente para descubrir que Catherine ha tratado de acabar con su vida consumiendo una cantidad excesiva de láudano.

Pese a que ella niega repetidamente que ésa fuera su intención- y puesto que no recuerda lo sucedido esa noche- Moncrief toma una determinante decisión. Tras el regreso de la guerra ha ocupado el lugar del Duque de Lymond, muertos su padre y hermano. Sabe que como tal su obligación es casarse y engendrar al próximo heredero y, puesto que Catherine necesita a alguien que cuide de ella… ¿por qué no hacerlo él como su marido?

Aprovechando el estado en que ésta se encuentra tras la ingesta de láudano, Moncrief insta al vicario de la región a celebrar ese enlace. De modo que cuando Catherine, se descubre casada con el mismo Coronel Moncrief, o más exactamente, con el Duque de Lymond.

Catherine, que aún llora la muerte de su esposo, no deseaba ese matrimonio; Moncrief está herido por la reticencia de ella a aceptarlo como su marido y terriblemente celoso, pero ya como marido y mujer se trasladan a la propiedad ducal.
Allí, Moncrief se reencuentra con su pasado, sus raíces y los demonios de su infancia. A la vez que va tomando forma la relación entre él y Catherine. Poco a poco los sentimientos que compartieron a través de cartas van redescubriéndose, pero esa vez, en carne y hueso.

Hasta el próximo encuentro es una novela histórica ambientada en Escocia durante el siglo XVIII. Como es habitual en los libros de Karen Ranney, sus historias están ambientadas en la Escocia posterior a 1745 y la batalla de Culloden.
No existen clanes, sino familias que han visto el rumbo de sus vidas y linajes desviados por la guerra entre ingleses y escoceses. Pese a no abordar directamente ese hecho, la noción de éste, las consecuencias está latente en el ambiente.

Durante la novela se menciona que el padre de Moncrief se mantuvo al margen de la revuelta, como él que ha pasado los últimos catorce años de su vida fuera del país.
Tras la crueldad de la guerra, su único interés es cuidar de sus tierras y de su gente, incluyendo a su silenciosa y renuente esposa.
Pese a que trata de negarlo, la desilusión que siente por la falta de interés de Catherine hacia él, está siempre presente y pese a que ella le pide un mes para acostumbrarse a su nuevo estado, él ha perdido en realidad la esperanza. En el fondo sigue temiendo que ella trate nuevamente de acabar con su vida, a pesar que ella niega tal hecho.

Catherine es muy reticente a aceptar su nuevo estado civil. Sin embargo, enseguida ocupa su lugar como duquesa de Lymond, pese a la frialdad con la trata Juliana, su cuñada y la duquesa viuda. Poco a poco Balidonough y su gente van entrando en su corazón, incluso su atractivo esposo. Casi sin darse cuenta, la imagen de Harry va desdibujándose para que la de Moncrief ocupe su lugar. El único punto oscuro, lo único que no es capaz de olvidar es el contenido de esas cartas que tanto la han conmovido y acompañado durante la ausencia de su primer marido.

Pero cuando empiezan a suceder determinados accidentes que hacen suponer a Moncrief que alguien trata de asesinar a su esposa, éste se afana en protegerla y descubrir al culpable de semejante traición. Pero, ¿quién desea la muerte de Catherine y por qué?

Hasta el próximo encuentro es una novela que entremezcla una emotiva historia de amor con la ambientación ligeramente oscura con que Ranney caracteriza sus novelas.
Aunque se han publicado algunos libros que aborda la “usurpación” de identidad a través de cartas, en mi opinión, en éste nos encontramos con una novela un tanto diferente. La manera en que se aborda el tema de las cartas confiere al libro de un aire nostálgico y profundo, intensificando la relación entre los protagonistas.

Los protagonistas van evolucionando a lo largo de la novela. Catherine es una mujer a la que vemos florecer a lo largo de la historia. Sus primeras apariciones nos la presentan como una mujer deprimida y cansada de la vida. Destrozada por la muerte de su “amado” esposo ha perdido el deseo por vivir. Sin embargo, pese a lo que parezca, lejos están sus intenciones de intentar poner fin a su existencia.
El descubrir cómo nace una atracción por su nuevo marido, el descubrir los valores y cualidades de éste y la falsedad referente a Harry, que la ha cegado durante mucho tiempo, se confabulan para que asistamos a la recuperación de la protagonista.
Por su parte Moncrief es un hombre que ha huido durante demasiado tiempo de sus raíces y que, incluso, evitó unirse a la revuelta jacobita. Poco a poco va desgranándose su pasado. El regreso a sus tierras permite que conozcamos su niñez y cómo ésta dio al paso al hombre leal que es en el presente.

La historia de amor en sí es bastante cautivante, una historia que nace a partir de unas cartas y el modo en que tanto Moncrief como Catherine se aferran a ellas en busca de los sentimientos que de éstas han nacido. Las mismas cartas en sí están escritas con gran sensibilidad y, aunque los acercan también los separan, pero son el hilo conductor de Hasta el próximo encuentro de principio a fin.


Crítica realizada por rosamina

Catherine llevaba poco tiempo casada cuando su marido, un oficial del ejército, tuvo que marcharse a la guerra. La única forma de sobrellevar su pena es poder escribirle cartas en las que le muestra su amor y su deseo de que vuelva sano y salvo con ella. Con cada carta de su amado, Catherine va descubriendo a un hombre muy especial lleno de virtudes y facetas hasta entonces desconocidas para ella, un hombre del que cada dia está más enamorada.

Moncrief no sabía en lo que estaba pensando cuando decidió responder a las cartas de la esposa de aquel oficial compañero suyo. Sólo sabe que no pudo resistirse a consolar a esa maravillosa mujer, cuyas palabras estaban llenas de valentia y fortaleza, esas palabras que eran un rayo de vida y esperanza entre tanta muerte y desolación.

Ahora el marido de Catherine ha muerto y, a su regreso a Escocia para reclamar el título de duque, Moncrief decide conocer a la mujer de la que se ha enamorado y a la que no conoce más que a través de sus cartas. Pero Catherine está destrozada por la muerte de su marido. El camino que les queda por recorrer a ambos protagonistas está lleno de obstáculos pero el amor, como siempre pasa en nuestras novelas, triunfará.

La trama en realidad no es demasiado complicada, parte del momento en que Moncrief llega a Escocia a visitar a Catherine. A partir de ahí, la “fuerza del destino” como dice la canción se empeñará en unirlos y en demostrar que son dos almas gemelas y que están hechos el uno para el otro, aunque ellos en principio no lo sepan.

La mayor virtud de Karen Ranney, para mi gusto, es su forma tan sutil de describir los sentimientos… sus personajes no viven grandes aventuras ni se ven envueltos en complicados giros argumentales, sus personajes sienten y sufren como seres reales, de manera que muchas veces parece que van a saltar de las páginas y convertirse en personas de carne y hueso. En Till Next We Meet nos encontramos con dos protagonistas que han sufrido mucho y cuyas vidas están llenas de soledad, que se necesitan mutuamente para enfrentarse a esa soledad pero que, sin embargo, no lo saben y deben descubrirlo. Y ese “descubrimiento” es lo que tan bien se encarga de describirnos Karen Ranney.

¿Por qué os recomiendo este libro? Por muchas razones, por la calidad de la autora, porque el argumento es bastante original y la historia te atrapa desde las primeras páginas, y lo más importante para mi, es que dentro de una narración más bien pausada -y como ya he dicho sin espectaculares giros argumentales- nos encontramos ante una historia de AMOR con mayúsculas. Siempre me he preguntado por qué no traducen más obras de Karen Ranney, siendo como es una escritora de gran calidad, elegante y con una gran sensibilidad. Yo la comparo un poco con Lisa Kleypas, sobre todo en la manera tan sensual que tiene de describirnos las escenas de sexo.

Valoración: 5/5


Crítica realizada por LILIAN

No había leído ningún libro de Karen Ranney y cómo le salgan todos así, voy a ser su más ferviente seguidora!!!. El argumento no solo tiene una bonita historia de amor y pasión, sino, también una pequeña trama de suspense.

Hasta el próximo encuentro, es un libro precioso con una historia de amor que no pasa de moda. Es de esos libros que ocupan un sitio en tu corazón para siempre y de vez en cuando, los lees de nuevo.

Catherine es una mujer destruida por la pérdida de su gran amor. Apenas estuvo casada un mes con Harry pero no puede olvidarle. En la distancia y a través de las cartas que intercambian, descubre a un marido cariñoso y leal. El problema es que las cartas no las escribe Harry Dunnan, sino su coronel...

Me encanta cómo Moncrief se enamora de Catherine a través de sus cartas. Lo que en un principio era casi un deber, se convierte poco a poco en algo más. Cuando termina la guerra y conoce a Catherine, descubre que ha perdido su espíritu. El estado de dejadez en que la encuentra le impulsa a convertirla en su esposa, la nueva duquesa de Lymond. Moncrief, opta por guardar el secreto de las cartas y deja que Catherine siga pensando en el "perfecto" Harry. Es enternecedora la paciencia de Moncrief con su mujer y cómo Catherine vuelve a la vida y deja de aferrarse a un sueño.
La relación entre Catherine y Moncrief es muy compleja. Está construida sobre una base equivocada pero es fuerte como una roca. Por un lado, Catherine suspira por los rincones por Harry pero por el otro, está decidida a darle una oportunidad a Moncrief y a su matrimonio (las escenas hot son buenísimas).

Adoro la ambientación de esta novela. Las descripciones del castillo escocés y sus alrededores son preciosas.

Sin ser una de mis joyas como El pájaro espino o Luna comanche, se acerca bastante. Por eso, mi valoración es 4,8/5.


Crítica realizada por Elsa

Catherine es una rica heredera, cuando llevaba un mes de casada su marido marchó a la guerra en las colonias, y vive para recibir las cartas que su marido le envía desde el frente, son unas cartas muy bellas que la ayudan a soportar la ausencia de su marido hasta que las cartas cesan y le comunican la muerte de Harry, cayendo en una fuerte depresión que la mantiene adormecida y sin ganas de nada.

Harry no es merecedor de tanta devoción, ya que una vez en América se dedica a ir con mujeres, jugar y no se acuerda de Catherine para nada, tanto es así que cuando recibe la primera carta la menosprecia delante de su coronel, Montcrief y le dice que le contesté él, así comienza un intercambio de cartas que hace que Catherine cada vez esté más enamorada de su marido.

Cuando Harry muere, Montcrief que ha heredado el título de duque por fallecimiento de su hermano se dispone a regresar a su casa pero de paso va a visitar a Catherine porque desea conocer a la mujer de la que se ha enamorado a través de sus cartas, pero se encuentra con una Catherine muerta en vida, no puede superar la pérdida de Harry y vive adormecida por el láudano, no pudiendo soportar su sufrimiento le dice que tiene una última carta de Harry en la pensión donde se hospeda y que se la llevará al día siguiente, no sabe por qué ha hecho esto, quizá por volver a verla o por animarla, pero cuando regresa al día siguiente se encuentra a Catherine inconsciente por efecto del láudano y ante la impotencia de los sirvientes la mete en una bañera de agua fría para reanimarla, en medio de este caos llega el párroco del pueblo, que es amigo de Catherine y ante lo impropio de la situación protesta, por lo que Montcrief se impone valiéndose de su título y decide casarse con ella, llevándola a sus tierras.

Catherine no recuerda nada, sólo le repite que no ha intentado quitarse la vida y que no recuerda la ceremonia de la boda, pero ante la afirmación del párroco que le dice que efectivamente se casaron se dirigen a su nuevo hogar, allí las cosas no se presentan fáciles pues se encuentran con la duquesa viuda, la cuñada de Montcrief que desde el primer momento la desprecia y no le facilita las cosas, afortunadamente cuenta con el apoyo de su esposo que la protege y se desvive por hacerle la vida más agradable. La historia tiene lugar en Escocia, ya ha transcurrido tiempo desde la célebre batalla de Culloden y la familia de Montcrief no se implicó en la causa jacobita por lo que pudo conservar todo su patrimonio.

Es la segunda novela que leo de esta autora, y si bien la primera me gustó y me hizo buscar otra, ésta me ha gustado aún más. Me ha sorprendido agradablemente esta novela, con un matrimonio para cubrir las apariencias como encontramos en tantas novelas, la autora nos va mostrando el cambio de Catherine de una mujer anodina y hundida a una mujer que poco a poco va siendo consciente de su valía y de la suerte que ha tenido al conocer a Montcrief, al principio vive sólo para leer las cartas de Harry pero poco a poco se va dando cuenta de que todo no es lo que parece, además su vida se va complicando cuando su marido empieza a sospechar que alguien quiere matarla. Montcrief, es todo aquello que no era Harry es atento, protector, tiene un gran sentido del honor y se desvive por sus tierras y su gente y despierta en Catherine una sensualidad que ella desconocía, se empieza a sentir atraída por su marido y va dándose cuenta de que no es lo mismo que sentía por su primer marido en definitiva un protagonista diez.

Con un estilo ágil y unos diálogos muy interesantes nos va mostrando la personalidad de los dos su enamoramiento y nos desvela el misterio de los atentados que sufre Catherine consiguiendo una obra muy amena con la que he disfrutado mucho.

 

 

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