Hope Tarr - Vencida

Valoración:

Crítica realizada por Maesfe70

Hombres De Roxbury House

Conocida por todos como la "doncella de Mayfair" por su virtud inquebrantable y su resolución, Caledonia Rivers (Callie) es la líder de las sufragistas londinenses, la imagen perfecta de lo que tanto disgusta a los que estan en contra de que las mujeres se metan en líos políticos y pretendan tener un papel en la sociedad. Agitadores, lunáticos hasta prostitutas la detestan. Sin embargo, Caledonia tiene un enemigo mucho peor aún, un parlamentario dispuesto a no detenerse ante nada para destrozar sus ideales y, por encima de todo, su reputación.

Hadrian St.Claire lleva una mala temporada con las cartas, muy mala, que amenaza con hacer que sus huesos acaben en el fondo del Támesis. Por eso, aunque a regañadientes, acepta por dinero seducir a la famosa líder para después fotografiar con su cámara la que ha de ser su caída en desgracia. Pero la bella Callie, encantadora y de voz seductora, poco tiene que ver con la idea que él se había hecho de una solterona desgarbada y que odia a los hombres. Y mientras la pasión entre ambos pasa de las chispas a un fuego más que ardiente, quien finalmente está en peligro de ser vencido es el propio Hadrian.

Callie es la líder de las sufragistas en Londres. Es una mujer tierna y dulce que ha sufrido un desengaño amoroso en el pasado. Está completamente convencida de su lucha por los derechos de las mujeres. Tímida y llena de complejos, se viste de valor cada vez que se sube a una tarima para defender lo que cree. Su relación con Hadrian le otorga el valor que necesita para defender los únicos derechos que siempre deja atrás. Los suyos propios.

Hadrian St. Claire es un fotógrafo con un pasado triste y difícil al que ha dado carpetazo, incluso cambiando de nombre. Tierno, dulce, protector y arrojado, me ha encantado la forma en la que se enamora de Callie y como hace suya su causa, mostrando a la joven. que, la necesidad de derechos para las mujeres no se reducía sólo al derecho al voto, sino que iba más allá, haciendo que se diera cuenta del modo de vida esclavo y peligroso con el que las mujeres más desfavorecidas debían ganarse la vida, renunciando incluso a su salud, para favorecer los intereses económicos del empresario.

Sabéis que no me gusta destripar el argumento más allá de lo que la sinopsis desvela, así que paso a dar mi opinión sobre la novela.

Vencida es una de esas novelas sorprendentes, de las que no sabes muy bien que puedes esperar y al acabarla te encuentras con una novela con un argumento innovador, una hermosa historia de amor, intriga, venganza y superación.

Me ha gustado mucho sumergirme en esta historia, descubrir la lucha del Movimiento Sufragista y como estas mujeres luchaban por defender sus derechos, no solamente por el derecho al voto, sino su lucha por conseguir que se les reconocieran derechos en sus puestos de trabajo y mejoras en los mismos. Cómo los políticos les ofrecían, incluso a regañadientes, a las líderes de los movimientos sufragistas, concederles el derecho al voto a las mujeres de mayor edad, con propiedades, ya fueran suyas o recibidas de sus maridos en detrimento de los derechos de las mujeres que nada poseían. Como lucharon, en muchos casos, no por sus derechos, ya que la batalla era una carrera de fondo a largo plazo, sino por los de sus hijas y sus nietas, aún a sabiendas de que ellas no los disfrutarían.

Sin embargo, me ha sorprendido como, cuando la protagonista es expuesta al escarnio público, su mentora no se pone de su lado sino que condena su conducta lasciva y la tacha de inmoral desmarcándose, tanto ella como el Comité para el sufragio femenino, de toda relación con ella. Demostrando que, en numerosas ocasiones, nuestro peor enemigo somos, desgraciadamente, nosotras mismas. En una de las citas con las que comienzan todos los capítulos del libro (transcribo textualmente) Elizabeth Cady Stanton en 1871 dijo: "Ya hemos sacrificado a demasiadas mujeres por esa idea sensiblera e hipócrita de la pureza, sin salirnos del camino para incrementar su número. Las mujeres hemos sacrificado a las Mary Wollstonecraft, Fanny Wright y George Sand de todas las edades... Acabemos con tan innoble lista y de aquí en adelante defendamos la femineidad. Si esta mujer tiene que ser crucificada, que sean los hombres quienes claven los clavos".

Bien escrita, con buen ritmo, bien argumentada, sin excesivas descripciones y sin decaer el ritmo narrativo. Muy entretenida.Secundarios como la tía Lottie y odiosos villanos como el parlamentario Dandridge hacen que la novela sea un lujo y redondean una historia ya de por si muy interesante.

En definitiva, me ha gustado mucho y me ha sorprendido gratamente. Cautivadora, Muy recomendable.

Mi puntuación del 1 al 10: un 8.


Crítica realizada por Sara

 Contiene Spoilers

El libro es MUY BUENO.

Para ser un historico nos relata una historia distinta a todo lo que estamos acostumbradas. Aqui no hay mercadeo de maridos, ni presentaciones en sociedad, ni puritanismos hipócritas; por el contrario nos presentan a una mujer adelantada a su tiempo que lucha por el derecho de las mujeres, por mejorar el trabajo en las fabricas de éstas, y que se hace asi misma fuerte de caracter para batallar con los politicas y dejar atrás todos los cánones que obligaban a una mujer a casarse y ser unicamente madre de familia.

Con una humillación como la que tuvo que pasar con su horrendo prometido, y un complejo a cuestas sobre el volumen de su cuerpo y pechos, pasa unos años trabajando por el derecho al voto y sobre todo olvidandose de sus deseos como mujer. Cuando despierta su cuerpo por el amor que siente por Harry está dispuesta a descubrir su sexualidad y a explotarla al máximo sabiendo que esas noches contadas será todo lo que le quede en sus recuerdos.

Hasta aquí todo me parece perfecto, pero lo que me parece fuera de lugar en un libro que podria haber sido EXCELENTE , es que en una mujer de clase alta , educada por sus padres en la estricta educación victoriana, bajo los cánones de aquella sociedad, no tiene ningún pudor cuando al pedirle a Harry que la instruya en todos los modos sexuales. Y en el momento de pedirle que la fotografíe no se queda en un simple desnudo artistico sino que es ella la que dá el paso de ir más allá. Esta parte es la que parece embutida con calzador en el libro.

Es mi personal opinión. Quizás sea porque desde hace un tiempo vemos libros que podrían ser simplemente románticos y se transforman en eróticos por las dichosas modas.


Crítica realizada por Mariam

1º Los hombres de la mansión Roxbury

Caledonia Rivers, apodada la doncella de Mayfair, es la líder del movimiento sufragista en el Londres victoriano. No escatima esfuerzos por lograr que la propuesta parlamentaria de la ley, que garantiza el voto femenino, sea aceptada en la Cámara de los Comunes. Pero dentro del propio gobierno tiene un enemigo, Josiah Dandridge, que se opone a dicha propuesta y que guarda un rencor personal a Callie. Tanto es así que Dandridge no se detendrá ante nada ni nadie para impedir la consecución del voto femenino. ¿Y qué mejor manera que arruinar la intachable reputación de la portavoz del movimiento?

Siendo el hijo de una prostituta, Harry Stone vivió en un burdel hasta el día que huyó. En su camino se cruzó el primer ministro británico William Gladstone, quien lo sacó de las calles y lo envió al orfanato de Roxbury, donde encontró tres amigos.
Con el paso de los años Harry cambió su nombre por el de Hadrian St. Claire y cumplió su sueño de abrir un estudio fotográfico. Aunque siempre ha anhelado poder dedicarse a fotografiar la realidad social, hace sobre todo retratos.

Hadrian está pasando por una mala racha a causa de sus deudas de juego. Tiene a un par de matones pegados a los talones, esperando una señal para darle una paliza, mutilar o matar al fotógrafo. De modo que el día que Josiah Dandridge se persona en su establecimiento ofreciéndole un trato no duda demasiado en aceptar. A cambio de una pequeña fortuna, Hadrian debe lograr fotografiar a Caledonia Rivers, la líder sufragista, en una situación tan comprometida que haga trizas su intachable reputación.

Hadrian y Callie se conocen casualmente, antes incluso de la propuesta de Dandridge. Pero una vez infiltrado en el círculo de Callie, Hadrian va ganándose poco a poco su confianza y, así, se percata que no encaja en la imagen que se había formado de ella durante su primer encuentro: la de una solterona reprimida, decorosa, desaliñada y encorsetada, sino que está ante una mujer bonita, herida en el pasado que, por primera vez, le hace creer en el futuro y el amor.

Vencida es la primera de las novelas que componen la saga Los hombres de la mansión Roxbury, ambientadas en la Inglaterra victoriana de finales del siglo XIX.
Los primeros adjetivos que me vienen a la cabeza para describir esta novela es transgresora, reivindicativa y original. Está muy alejada de cualquiera de las novela románticas ambientadas en la época victoriana que se publican mayoritariamente. Pero si hay algo que caracteriza a Hope Tarr es escribir historias diferentes, también crudas, pero que logran despertar tu interés.

La trama gira alrededor del movimiento sufragista femenino que lucha por lograr una propuesta de ley en la Cámara de los Comunes que permita el voto femenino. Es en este entramado donde se conocen Callie y Hadrian St. Claire: la doncella de Mayfair y el hombre que debe hacer trizas su reputación.

Creo que Vencida es una novela con un marcado componente feminista, pero también de denuncia social, pues no sólo se habla de la igualdad entre hombres y mujeres, sino que describe la vida en las calles, las condiciones en que viven las prostitutas, en que trabajan mujeres y niñas y la fragilidad de la reputación de una mujer. Y la novela va más allá de todo eso, pues refleja acontecimientos y manifestaciones que, en algún momento el siglo XIX, acontecieron. Ciertamente parte de una base sólida y real.

En cuanto a la historia de amor, me ha parecido preciosa y angustiosa por momentos.
No puedo negar que la idea de que Callie Rivers, la líder del movimiento sufragista, que se ve a sí mismo como una solterona y a la que se apoda la doncella de Mayfair, y Hadrian St. Claire, el hombre contratado para hacer trizas su reputación tiene gran atractivo.
Hadrian St. Claire fue un niño de las calles, el hijo de una prostituta, que sufrió en sus propias carnes la bajeza humana.
Hadrian no cree en el amor. No en otro amor que el que parte de un intercambio mercantil: un cuerpo a cambio de dinero. Pero este hombre duro y desencantado descubre junto a la puntillosa y decorosa doncella de Mayfair que existe otra clase de amor.

Como he comentado antes, pese a que la novela me ha parecido preciosa, eso sí, rodeado de un halo oscuro y poco sórdido, por el entorno que rodea la vida de Hadrian, por las realidades sociales que se describen, en ocasiones también me ha dejado un sabor agrio. Por un lado porque se describen escenas de violencia que si bien entiendo su presencia en la novela, refleja de un modo angustioso la degradación y humillación de un niño, y a mí personalmente me ha dejado tocada.

En conjunto, creo que Vencida es una novela que toca la fibra sensible por diferentes razones. Por un lado porque denuncia y describe un lado sórdido y oscuro de la Inglaterra victoriana, porque habla de niños trabajando en ínfimas condiciones, prostitutas maltratadas, pobreza extrema y seres humanos que son tratados como animales. En ese sentido, a través de Callie, se habla de lucha de derechos e igualdades. Pero la propia Callie también abre los ojos a otra realidad que no conocía.

Y por otro lado tenemos la historia de amor que me ha encantado.
Creo que Vencida es una bonita pero desgarradora historia de un hombre y una mujer procedentes de mundos diferentes. A primera vista no parecen tener nada en común, ni siquiera creen en los mismos ideales. En realidad no puede decirse que Hadrian sea un idealista.
Pero poco a poco, a través de subterfugios, engaños pero, también, de los sentimientos que nacen entre ellos, me he ido sintiendo atrapada en una historia intensa, muy erótica, transgresora pero romántica, al fin y al cabo. Bajo una capa tal vez un poco oscura se esconde una historia dulce y conmovedora. Eso sí, con escenas de sexo bastante explícitas y de alto contenido erótico.

Entre los personajes secundarios destacaría a Charlotte Rivers, la tía de Callie, que se nos presenta como una mujer adelantada a su tiempo que protege a su sobrina como una madre. Además de Gavin y O'Rourke, dos de los amigos que Harry/Hadrian hizo en el orfanato y que protagonizan las siguientes novelas.
Pese a que la novela me ha hecho pasar algún que otro mal momento, Vencida me parece una buena historia, bonita, pero también dura y realista. Creo que a veces es un entorno así, el que propicia que te llegue más hondo una historia de amor, pero, pese a ello, tal vez no sea del agrado de corazones muy sensibles. 


Crítica realizada por Irdala

Contiene spoilers

Tenía puestas todas mis ilusiones y esperanzas en este libro. Suponía que una novela cuya ambientación fuera en la época del sufragio de las mujeres en la Inglaterra del siglo XIX y cuya protagonista fuera una líder sufragista, iba a hacer de este libro una delicia de lectura para mí, no solo por el tema en sí, sino por la novedad que supone encontrar algo diferente en romántica en estos días en los que la mayoría de las novelas son calcos... Lo siento en el alma pero no ha sido así.

La novela comienza muy bien y enseguida te engancha su lectura. Las citas con las que comienza cada capítulo son fantásticas y una prueba de cuánto se ha documentado la autora sobre la época y el movimiento sufragista.

El protagonista ha tenido una infancia horrible y difícil. Toda la parte en la que se relata su pasado y su agresión sexual siendo un chaval, resulta brutal por lo explícita y la carga emocional que conlleva. Lo cierto es que si solo me lo hubieran dado a entender sin necesidad del documento gráfico lo hubiera agradecido, no obstante, soy mayor y aunque no me guste, puedo leer sobre ello sin sufrir pesadillas. Ahora bien, si me encuentro esto en una novela, exijo que el resto de la historia tenga el mismo rigor y esté a la altura. Y desde mi humilde punto de vista no es el caso.

La protagonista femenina es una mujer que dejó plantada hace diez años a su novio a punto de la boda, porque escuchó sin querer una conversación donde el susodicho insultaba su físico. Dejó su casa y a sus padres y se marchó a Londres a vivir con su tía. Con el tiempo se embarcó en la causa sufragista. Da mítines, pasa de los hombres, pero en el fondo es una mujer insegura que se esconde tras unas gafas, sombreros estrafalarios y vestidos horripilantes, aunque, claro, tiene su corazoncito y por tanto, necesidades físicas y afectivas.

Hadrian St. Claire es fotógrafo. Está sin blanca y además debe un dineral por deudas de juego, por lo que los matones de un prestamista le dan un plazo para que pague lo que adeuda. Es entonces cuando recibe el encargo de hacer una fotografía comprometedora de Callie a cambio de un montón de dinero. Acepta, por supuesto, pues la situación en la que está no es para ponerse quisquilloso. Con una carta falsificada de la mentora de Callie, consigue acceder a ella y que se preste a hacerse un reportaje fotográfico.

En su día a día juntos las cosas van cambiando para Hadrian, y la mujer y su causa que en su momento le importaba un ardite e incluso le molestaba, ahora se le va metiendo muy dentro. Sin embargo, no le confiesa lo que se trae entre manos ni le dice que se ha acercado a ella mediante una mentira, y sigue adelante con el encargo. Ella ya se ha enamorado de él.

Fue a partir de más o menos la mitad del libro cuando la novela empezó a perder fuelle para mí. Dejó de ser una cosa seria para empezar a ser una especie de puzle en el que las piezas ya venían preparadas solo para ir insertándolas donde correspondían. Y todo ello con el aderezo del sexo que, desde mi punto de vista, ni puñetera falta le hacía a la historia ser tan explicito y, para colmo, no es ni dulce ni tierno ni romántico ni emocionante siquiera.

Se supone que él la ama, ha visto la luz y, pase lo que pase, ya no va a hacerle la dichosa foto. Ah, pero entonces es ella la que le pide en el mismo día dos cosas: Una, que la tome por detrás (que después de la experiencia que tuvo él ya podía pensárselo dos veces en lugar de acceder tan feliz. Por supuesto, ni qué decir tiene que la autora se esmera en relatarte la primera vez de Callie por la retaguardia). Y dos, que le haga una foto atrevida.

Y ya a partir de este punto del libro empecé a flipar en colores hasta el final de la novela.

No seguiré contando qué sucede con la foto, pero es de cajón, ni tampoco qué tiene que ver el malo de la peli con Callie o con el mismo Hadrian. Ni como consiguen acabar con el malo y los matones y solventar el desaguisado que se le monta a la pobre Callie a consecuencia de la foto. Pero si diré que Hadrian no solo no me ha gustado nada como protagonista, sino que me ha parecido bobo perdido. Vamos, le falta un hervor. Se supone que en algún momento debería sumar dos más dos y con los amigos influyentes que tiene, tratar de poner remedio al berenjenal en el que está metido. Porque, a ver, que a ella no la quiere perjudicar, pero es que a él le van a matar si no paga lo que debe. En tiempo corre en su contra y él, en realidad, a efectos prácticos, apenas hace nada al respecto. Al final los amigos, por arte de birlibirloque, terminan tendiéndole la mano.

En fin, que si hay algo que odio en los libros es que comiencen de maravilla y vayan cayendo en picado a medida que pasas las páginas. Me exaspera que se desperdicie un buen tema y una buena trama y me joroba que el perfil de unos protagonistas que prometen se quede en agua de borrajas, y eso es lo que ha pasado con esta novela, por supuesto desde mi punto de vista.


Crítica realizada por Malory

"Vencida", una novela con un argumento que promete ser de lo más interesante, con un tema de fondo tan importante (y me pareció que bien llevado) como es el de las sufragistas y los derechos de la mujer, con unos protagonistas un tanto atípicos para el género pero con un carácter que los señala como estupendos, una ambientación estupenda que te sitúa a la perfección en la época, que te permite visualizar la miseria y las pésimas condiciones en que viven las clases más desfavorecidas de esa sociedad y además está muy bien escrita... en resumen, cuenta con todos los ingredientes o requisitos para que la novela sea redonda y sin embargo a mí, esta historia no me ha enganchado.
No sabría explicar el motivo, no sé si me ha faltado chispa o pasión entre los protagonistas, aunque desde el minuto uno es evidente que se atraen. No sé si el tema sobre el que gira la novela, aunque importantísimo, me ha resultado un poco aburrido, la escasez de diálogos o sencillamente que me veía venir el enredo final y eso ya ha terminado de chafarme la lectura, porque si el principio tenía un pasar y me sorprendieron ambos protagonista, sobre todo ella, a medida que iba leyendo la cosa decaía y estoy de acuerdo con Irdala y el final ya me mató. No he tenido la sensación de: al final no le cuadraba la trama y lo ha resuelto como ha podido, no, pero tampoco me ha gustado... demasiadas casualidad todas juntas y seguidas. Redondean tanto al historia que queda raro, poco creíble.
Le he dado un regular por todos esos punto a favor que tiene, aunque a mí no me ha logrado enganchar.

 

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