Heather Graham - La mujer del vikingo

0.0/10 Rating (0 votos)

Crítica realizada por Maddy

Libro 2º de la serie "MacAuliffe Vikings"

Rhiannon, una bella muchacha sajona, se encuentra en el castillo de su padre cuando los vigias dan la voz de alarma: se avistan barcos vikingos en el horizonte. Sin tan siquiera dudarlo prepara un ataque de defensa para el castillo. En su valentia y destreza con las armas, consigue herir al jefe de la expedición. Un hombre alto, fuerte y con todo el aspecto de un dios nórdico. No obstante, Rhiannon no podía estar más equivocada. Lo que ella había tomado como un ataque de los daneses del norte, era una simple expedición venida desde la tierra vecina de Irlanda con el objetivo de apoyar al rey Alfredo, quién se encuentra permanentemente amenazado por los peligrosos daneses. Eric, hijo de un nórdico y nieto de un gran mandatario irlandes, es el hombre apropiado para defender las tierras sajonas.

Trás la escaramuza, y una vez que se aclaran todos los malentendidos, el rey se ve obligado a recompensar a Eric por los daños que le ha inflingido su pupila. La recompensa no va a ser otra que prometerlos en matrimonio. Rhiannon se ve ultrajada por esa decisión, no ama al feroz vikingo que intenta domarla y doblegarla a su voluntad. Comienza para ellos una tempestuosa unión, marcada por los malentendidos y desconfianzas. Perpetuamente se encuentran en un tira y afloja, que solo encuentra descanso cuando la pasión es más fuerte que sus propias voluntades, dejándose llevar por ella.

Cuando Eric recibe la noticia de que su adorado abuelo se encuentra cercano a la muerte, prepara un viaje que les lleva a ambos a la bella tierra de Irlanda. Allí rodeado de su propia familia, Eric le mostrará a Rhiannon la verdadera personalidad del rudo guerrero, convirtiéndose de un día a otro en un hombre tierno y leal, dispuesto a defender a sus seres queridos con uñas y dientes.

"La mujer del Vikingo" es uno de mis libros preferidos del género medieval. Aunque en su argumento reune los aspectos comunes de cualquier historia ambientada en la misma época: una dama adelantada a sus tiempos, un rudo guerrero, una traicción y un matrimonio forzado, la autora consigue crear un ámbiente mágico. Los tiras y aflojas de los dos protagonistas unidos a la tensión sexual que se respira entre ambos hace que a la lectora se sumerja por completo en la historia. Me ha gustado sobre todo el papel de Erik, un hombre rudo, pero con la cantidad perfecta de ternura que le hace irremediablemente irresistible. Desde el principio se encuentra atraído por Rhiannon, y gracias a su paciencia y persistencia acaba consiguiendo que su esposa se enamore de él. Porque, al contrario que en otras tramas, en ésta novela es la heroina quien tiene que ir desprendiendose de todas de sus capas hasta hacerle caso a su alma y descubrir finalmente que el feroz guerrero ha cautivado su corazón. Una historia emocionante, que también reune sus momentos de humor, cuya parte principal recae sobre el personaje de Daria, la hermana de Eric, sus comentarios consiguieron arrancarme más de una carcajada.

Mi puntuación: un nueve.

----------------

Crítica realizada por LILIAN

Hacía tiempo que no tropezaba con una sinopsis tan poco fina. Rhiannon es la prima y ahijada del rey sajón, Alfredo de Wessex. En cuanto a Eric de Dubhlain, la herencia vikinga le viene por su padre noruego. En la novela, los invasores sanguinarios son los vikingos daneses. El rey inglés solicita ayuda a uno de los reyes de Irlanda, concretamente a Olaf de Dubhlain. Éste envía al rescate a su segundo hijo, Eric. Tanto su aspecto como el de muchos de sus hombres, es inconfundiblemente nórdico. Si unimos esto, a que surcan los mares a bordo de naves con dragones en la proa, no es de extrañar que les confundan con salvajes vikingos. A su llegada a la costa inglesa, se produce un malentendido. La señora del lugar y sus vasallos, creyendo que se avecina un ataque, les reciben con una lluvia de flechas y de aceite hirviendo. El príncipe irlandés entra en la ciudad a cuchillo y fuego. Los mejores hombres de lady Rhiannon están con el rey y la batalla termina, casi antes de empezar. Rhiannon, cuyo manejo del arco no tiene parangón, consigue herir al rubio vikingo y escapar hacia al bosque. Emprende la búsqueda del ejército de Alfredo de Wessex para avisarles de que han sido atacados. Cuando llega al campamento de su primo y explica lo ocurrido, no la reciben precisamente con flores. El rey está furioso y teme la reacción de Eric. Para compensar la afrenta recibida, ofrece a su prima en bandeja de plata. Es vox populi, que Rhiannon está enamorada de Rowan y que éste la corresponde. No obstante, sus súplicas caen en saco roto y acaba prometida con el príncipe irlandés.

La noche de bodas es de órdago y al día siguiente, Eric parte al encuentro de los daneses. No sin antes, batirse en duelo con Rowan. Atrás quedan su esposa y sus problemas conyugales. Rhiannon está llena de ira y rencor. No puede perdonar a Alfredo y está decidida a no someterse. Después de la escaramuza, el príncipe regresa a por su botín y juntos, regresan al hogar arrasado de Rhiannon...

No sigo con el resumen porque me embalo y quizá cuente demasiado. Sólo añadir que entre los daneses, los traidores y su mujer, el pobre Eric no tiene un momento de respiro. Cada día, desde el desayuno hasta la cena, debe de lidiar con la desconfianza, el desprecio y las discusiones continuas. Menos mal que parece que se entienden en el tálamo. De las sábanas sale fuego y he acabado por perder la cuenta de las veces, que Eric le ha rasgado el camisón a Rhiannon. Su matrimonio no puede ser más tormentoso, pero sus discusiones no resultan cansinas. Lees el libro en un suspiro porque entre guerrear, descubrir al traidor y maravillarte con las predicciones de Mergwin, el druida, no te da tiempo a aburrirte. De todas formas, confieso que tengo debilidad por este tipo de argumentos. El odio encarnizado de los protagonistas y su evolución hacia el amor más entregado, es apasionante.

Los personajes secundarios son pesos pesados y están muy bien aprovechados. A pesar de que me ha gustado mucho ver el lado humano del rey sajón, el amor que sienten los padres de Eric y la fiera lealtad de los guerreros hacia su líder... tengo debilidad por el anciano druida. Su aspecto débil y cansado esconde una gran fortaleza interior. Su amor por la familia Dubhlain y su fidelidad a través de los años, me han parecido entrañables.

Por último, resaltar la magnífica ambientación del libro. Mientras lees, estás recibiendo de Heather Graham una bonita lección de historia.

Mi puntuación es 4,5/5

 

 

Otros contenidos de la web

Copyright © 2002 - 2020 rnovelaromantica.com y elrinconromantico.com

| Aviso legal | Política de privacidad | Política de Cookies |