Candace Camp - Corazón de cristal

Valoración:

Crítica realizada por MARY

Corazon de Cristal es una novela de bolsillo de la editorial Cisne. Ees una historia original y con una escritura sencilla.

Por otro lado tiene grandes cambios sobre todo en la protagonista, es una historia entretenida, anque nada que ver con otros libros de Candice Camp, este me ha dejado con un mal sabor por lo menos al principio luego mejora pero no es una de sus historias de las que cautivan.

Por un lado la protagonista cosa que a mi no me gusta es casi una prostituta, cierto es que no por gusto sino porque el marido la obliga , para poder digamos engatusar a los ingenuos que van a sus partidas de cartas, ella simplemente es un as del juego.Pero dejar de ser su moneda de cambio y negarse a engañar al colono le costó muy caro a punto de ser asesinada por su marido ocurrio lo peor...

Lo que llevó a pedir ayuda al colono feo que se derretía por ella, asi se embarcó en el vieje hacia américa.En este viaje fue lo peor del libro, ella se dedicó a provocarlo auqnue no se justifica la violación de él.

Con tanto tiempo Lettice empezó a leer y a interesarse por los colonos y la sinjusticias impuestas lo que la llevó a unirse a ellos.

Esto si es destacable ya que la protagonista debido a su infancia era una mujer sin escrupulos muy superficial y egoísta.

El amor surgió poco a poco sin importar la apariencia de él, pero aun asi no es creible enamorarse de alguién que te violó, y lo peor esque ella piensa que tiene la culpa por provocarlo...

El protagonista carece totalmente de atractivo, lo describe como una persona fea y sin encanto, tanto que cuando se conocieron Lettice se rie de él y le parece feo y sin estilo, como todos los colonos.

La única virtud que destaca de él es lo buen amante que es.

Aunque para mÍ Candice es especial porque con ella empecé a leer romántica en esta novela me decepcionó un poco aunque hay tramos que no estan nada mal.

La puntúo con 5 de 10

 

Crítica realizada por Crishi

Lettice Delapleine es una beldad inglesa que atrae a los hombres como las abejas a la miel. Durante su niñez sufrió la ausencia de unos padres que solo se preocupaban de sus problemas conyugales y no prodigaban amor a su pequeña hija. Criada con el objetivo de conseguir un buen matrimonio de conveniencia, Lettice se casa con lord Phillip Kenton, futuro heredero de su abuelo, un acaudalado duque. Phillip es un hombre depravado por el que Lettice solo siente repulsión. Como modo de vida, Phillip se dedica a organizar partidas de cartas utilizando a su bella esposa como cebo para captar a los hombres y desplumarlos, además de forzarla a mantener relaciones sexuales para saldar sus deudas pendientes.

Ante este panorama me he encontrado con una protagonista que, por sus circunstancias, jamás ha recibido amor y tampoco sabe darlo, simplemente porque desconoce el sentimiento. Siempre ha estado sometida a los deseos ajenos y su única vía de escape ha sido la de hacerse la fuerte tras una máscara de frialdad e insensibilidad puesta de manifiesto en sus modales distantes y altaneros.

Cuando Charles Murdock, un colono procedente de Boston, viaja a Londres y conoce a Lettice pronto queda prendado de sus encantos. Lettice, por el contrario, considera a Charles un burdo extranjero que no encaja en su estilo de vida, por lo que no le presta demasiada atención a su presencia. Pero Phillip detecta en Murdock una presa a la que sacar una buena tajada, obliga a su esposa a recurrir a lo de siempre; usar sus armas de seducción para que Charles asista a una de sus deleznables timbas.

Charles Murdock es un abogado con un aspecto físico nada agraciado, su sencillez en las formas es motivo de burla entre los salones londinenses. Pero Charles no se amilana ante ello, todo le resbala y durante su breve estancia aprovechará cualquier oportunidad para acercarse a semejante mujer.

Cabe decir que Murdock pertenece a una respetable y recia familia con negocios en Londres. En Boston vive con su madrastra y sus dos hermanos pequeños que él mantiene. Uno de los motivos que lo lleva a tal viaje es para gestionar los asuntos de su difunto padre en Inglaterra, el otro; mostrar ante el Parlamento inglés el malestar de las colonias inglesas en territorio americano. Así pues, estamos ante un protagonista con la curtida mentalidad masculina de la época, pero con unos ideales muy sólidos ante las desigualdades que agravan la situación de las colonias en América del Norte bajo el yugo de la corona británica.

Charles cae en las redes del engaño y cuando descubre la trampa, y con el corazón herido, pone tierra de por medio volviendo a Boston. Por otro lado, Lettice, que logra ver en Charles algo más profundo que no entiende, no quiere seguir con su farsa vida, lo que la lleva a una violenta discusión con el proxeneta del marido.

Desesperada, Lettice huye en el barco que lleva a Charles de vuelta a su tierra. La oportunidad de comenzar una nueva vida resulta complicada para una mujer acostumbrada a la riqueza y la ociosidad, así que intuyendo que los sentimientos de Charles son nobles urde otro plan para atrapar al rústico colono. Lo que Lettice no contaba era con que Charles, aunque dolido y desconfiado, da rienda suelta a su deseo más incontenible. Para enmendar esta situación Charles le pide en matrimonio pero Lettice, irritada por tanta generosidad, se niega a ello. No obstante, los sentimientos de culpan bullen en la pareja por ambas partes, y Charles insiste en darle protección cuando llegue a la colonia. Maquinando otra mentira, Charles instala en su casa a la joven que pondrá patas arriba a sus habitantes. Y de paso a su corazón.

Estamos pues ante dos protagonistas que provienen de ambientes muy distintos y que remolcan cada uno sus propios problemas.

Por el momento solo he leído tres historias de esta autora. En ellas encontré un costumbrismo que en esta novela no he hallado. No por ello esta historia no me ha gustado porque, a pesar de ser descarnada, la sencillez esta presente entre sus páginas en la manera de expresar los sentimientos y de conducir la historia con facilidad.

Admito que, en ocasiones, me daban ganas de “estrangular” a este triángulo de personajes, pero se construyeron adaptados a la forma de pensar y actuar de antaño. Una agresión sexual es una agresión sexual (no hay más vueltas de hoja), pero para no focalizar este asunto, puesto que no me dejaría ver otros aspectos más atractivos de esta historia que me han gustado más, solo añado que la consecuencia de este acto desencadena una relación entre Charles y Lettice que me resultó casi inverosímil porque parte de una base endeble y de difícil solvencia. Aunque bien es cierto que después surge en la pareja la ternura, la pasión y hasta un amor crepitante.

Cabe destacar la evolución tan drástica que experimenta Lettice. De una protagonista sofisticada y materialista a otra más humilde y humana solo se debe a ella misma y a sus ganas de ser diferente. Cuando toma contacto con la familia de Charles conoce las dificultades por las que atraviesan las colonias, así como las incipientes libertades de la mujer en el continente americano. A la vez que en Lettice arde la pequeña llama del amor, siente empatía por la causa y se implica hasta el punto en que sus actos son la prueba que necesita Charles para volver a creer en ella.

Disfruto mucho con las historias de amor situadas entremedias de unos hechos históricos reales bien definidos, creo que enriquecen la novela. En este libro me han encantado los pasajes que reflejan con leves pinceladas el espíritu independiente de las colonias, las primeras rebeliones y el inicio de la guerra. En estos capítulos también existe una pequeña trama de espionaje que se resuelve de una forma muy simple.

Corazón de cristal es una historia con un argumento sabroso y entretenido, de fácil lectura y con un ritmo que no decae en ningún momento, por lo menos a mí me lo ha parecido. Comparada con otras novelas que he leído de esta autora, pues no es lo mismo pero su lectura me ha dejado satisfecha.

Valoración personal: le doy un Bueno alto.

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