Ángeles Ibirika - Donde siempre es otoño

Valoración:

Crítica realizada por Patufet

Como cada otoño, Ian O´Connell, afamado escritor de novelas de amor, se aísla en su apartado refugio de Crystal Lake para escribir su nuevo éxito. En su desesperada búsqueda de la inspiración que por primera vez le ha abandonado, encontrará a Elizabeth Salaya. En ese entorno idílico, mientras la va convirtiendo en la protagonista de su novela, el amor comenzará a entretejerse entre los dos sin que él sea consciente. Un amor que nunca creyó que existiera más allá de los libros, y que, junto al gran secreto que esconde Elizabeth y por el que intentará alejarlo de su lado, le harán dudar de todo lo que hasta entonces había creído firmemente.

En la hirviente Manhattan, envuelta en el ardor de los candidatos en plena carrera hacia la Casa Blanca, los caminos de Ian y Elizabeth volverán a cruzarse. Pero en medio de intrigas, ambiciones y cadenas de favores que amenazan con tambalear los cimientos de la alta sociedad neoyorquina, será enfrentarse a sus sentimientos y miedos lo que cambie sus vidas para siempre.

Ian se refugia en Crystal Lake para escribir su próxima novela, por primera vez no encuentra la inspiración , ni con el aislamiento ni con la tranquilidad del lugar, pero eso cambia el día que ve a una mujer paseando entre los árboles , después de verla le vienen las ideas y comienza su historia , así que cada día se dedica a observarla pasear y luego puede llenar páginas y páginas.

Pero el día que se decide a conocerla cambiará su vida para siempre.

Ian y Elizabeth inician una relación de amistad , al principio, que acaba en una noche de pasión y la partida de Elizabeth sin decir nada.

Al cabo de unos meses, en la presentación del libro vuelven a encontrarse y retoman su amistad, hasta que de nuevo Elizabeth lo aparta de su vida de forma abrupta.

Ian lo tiene todo, es un escritor famoso , tiene una vida cómoda y una prometida a la que quiere (a su manera), es un hombre cínico, infiel , que no cree en el amor.

El amor de las novelas no existe en la vida real. Y es una suerte que sea así. ¿Te imaginas lo que ocurriría si amaras a alguien con tanta fuerza que no pudieras respirar sin tenerlo al lado y que contaras cada segundo que te quedara para verlo? !Dios, no! Te devoraría la angustia

Pero esas palabras se volverán en su contra cuando conoce a Elizabeth y se da cuenta que si que existe el amor y no lo tiene a su alcance.

Ian es el principal protagonista de esta novela, vemos su caída, ha descubierto el amor y no puede conseguir a la mujer de la que se ha enamorado y aunque intenta seguir adelante, solo consigue hacer daño a la gente que quiere y ahogarse en su propia vida, como dice él.

Me pasa que no consigo arrancarte de aquí - confesó angustiado, mientras se golpeaba con brío la frente-, !Solo pienso en ti, en ti, en ti !Eres un maldita condena que llevo siempre conmigo! !Una maldita condena que me ha destrozado por dentro

De Elizabeth se puede decir poco, se enamora de Ian enseguida pero guarda un gran secreto y hasta que no descubre lo que es no la llegas a comprender.

Poco mas se puede decir sin desvelar la historia, está escrita magistralmente como todo lo que ha hecho Ángeles hasta ahora, hace que te metas en la piel de los protagonistas y que padezcas su dolor.

La única pega que le pondría, es que hay terceros en la historia , que para mi gusto no tendrían que pasar tanto, por que además nos las presenta como buenas personas.

Me ha encantado, pero me ha hecho sufrir un montón y me he quedado con lo que le dice Ian a Elizabeth

Amarse es entregarse cada día , enamorarse cada día y hacer que cada día ese amor sean mas sorprendente e intenso.

Si te gusta esta autora, tienes que leerla , eso sí , con los kleenex cerca.

Mi valoración Muy buena. 


 

Crítica realizada por Yluna 

Me he leido el libro y me ha gustado bastante.

La historia es muy bonita, está llena de amor muy, muy apasionado, con muchos sentimientos, con sentimientos muy fuertes. Creo que esto es algo que caracteriza a las novelas de Angeles Ibirika, están llenas de sentimientos.

Me ha gustado que el protagonista o más bien, que la voz cantante de la historia la lleve Ian, es muy original en este sentido. Es verdad que también se conoce qué es los que piensan todos los personajes, pero creo que el papel de Ian es el principal.

La protagonista la he notado bastante fría o reservada, no sé si será por su personalidad o porque se ha sabido poco sobre ella, ya que creo que el peso de la novela lo tenía Ian.

En cuanto a la idea de la infidelidad, está tratata bastante bien. Es peculiar, que el protagonista le sea infiel a su novia y cuando conoce a Elizabeth, que es la mujer de la que se ha enamorado, deje de serlo. Lo que no me ha gustado es la actitud de su amigo Edgar, supuestamente adora a su esposa, pero la engaña. Esta dicotomía sobre la infidelidad ha sido rara. El papel de las mujeres de Edgar e Ian me ha parecido poco creíble, o a lo mejor en la alta sociedad eso suele ocurrir.

Aún así le veo una cosa al libro que no me gustado y principalmente se debe a una opinión personal. Me explico, me hubiera gustado que el secreto de Elizabeth fuera otro, que se hubiera resuelto la situación de otra manera, ya que no me gusta que en los libros ocurran esas cosas. Esta es la razón por la que a partir de la página 382 del libro lo considero sentimental y no romántico-romántico.

Yo no soy escritora y por tanto no sé qué se puede hacer o no hacer, pero yo no quiero leer libros románticos donde ocurra esto, ya que leo libros para evadirme, bastante dura es la vida real. Repito es una opinión personal (que en parte se debe a una experiencia muy triste que he pasado hace muy poco) y por tanto no tendría que tenerse en cuenta en una valoración general del libro.

En cuanto al final pues me llevó a confusión y me pareció bastante irreal y poco creíble, pero bueno.

Por todo lo demás, solo puedo decir lo que ya he dicho de esta escritora, que escribe de maravilla, que sus historias llegan al corazón y yo particularmente me meto en la piel de los protagonistas, en este caso en el papel de Ian.

Otra cosa que quiero comentar es que los protagonistas se llaman Ian y Elizabeth, los nombres de los protas de una de mis novelas favoritas, Danza de pasión, lo cual no sé si será coincidencia o no, pero que me gusta.

Nota:

Hasta la página 381- 4 de 5.  


Crítica realizada por Irdala

CONTIENE SPOILERS

Quizá esta sea la crítica más difícil que he escrito nunca, y he dudado mucho, mucho, en si hacerla o no. Acabo de terminar el libro y me siento fatal. Y no, no es porque me haya removido por dentro, me haya hecho sufrir y haya llorado a lágrima viva, que no ha sido el caso. Tampoco porque durante su lectura haya vivido las emociones que esperaba encontrar, que no las he vivido. Me siento fatal porque estaba convencida de que esta autora iba a ofrecerme lo que me ofreció con su primer libro, un libro que leí mucho antes de que se publicara y del que hice su crítica apasionada y henchida de gozo y placer por la delicia que había encontrado entre sus páginas cuando aún no se sabía que se fuera a publicar. Un libro por el que aposté ya que me emocionó, que me pareció fresco y sensible, que destilaba amor y ternura por todas sus hojas, una novela de amor palpable y creíble, escrito con la sencillez y la pureza de los sueños que están por cumplirse y en el que se veía (se sentía) que estaba puesta el alma en cada palabra.

Ya con el segundo me desilusioné. No digo que no me gustara, pero gran parte de la novela me pareció artificial (comparada con la primera), no vi a la escritora que me había cautivado con Entre sueños. Vi más odio y más rencor que amor, y a un protagonista modelado, en muchos trozos, para tocar la ternura y la sensibilidad de las féminas. Todo ello me dejó una sensación agridulce que no me gusta sentir cuando acabo una novela romántica. Pero pensé que no es lo mismo escribir algo siendo una completa desconocida y sin saber si te van a publicar algún día, que escribir sabiendo que tienes ya un público que te está esperando para leerte y que esa presión puede quitar frescura, sobre todo, cuando se supone que después de un novelón, tú misma te has puesto el listón muy alto.

Por eso estaba como loca por leer esta tercera novela en la que creía que me volvería a reencontrar con la Ibirika que descubrí una vez, donde imaginaba hallar... ¡yo qué sé qué imaginaba! Pero desde luego no lo que me he encontrado.

Vale, ya sé que la editorial no ha publicado el libro como novela romántica, por tanto era de suponer que iba a ser distinta ¿pero a mí que más me daba si al fin y a la postre lo que iba a hacer era leer la historia que había escrito alguien que me pareció magistral en su día? Y si todo el mundo hablaba de una preciosa historia de amor, ¿cómo no iba yo a esperar eso?

Lo siento en el alma pero la novela no me ha gustado nada. Me ha parecido estar viendo una película de clase b, una de esas que te ponen en la sobremesa en la que pasan cien mil cosas y que tan pronto das cabezazos abandonándote al sopor que invita a una siesta, como estás pendiente de la pantalla para ver qué vuelta de tuerca se le ha ocurrido al guionista.

Un protagonista infiel. Infiel a su novia, infiel a su esposa, infiel a la mujer de la que se ha enamorado. Y no, no me han convencido los argumentos que se esgrimen para justificar los hechos porque durante toda la lectura me he sentido manipulada y llevada de la nariz para que me creyera los motivos que le empujaban a hacerlo.

Un amigo del protagonista infiel también. Sí, pero este estaba enamorado de su esposa, lo que pasa es que separaba las churras de las merinas: "a mi esposa la amo, a esta me la cepillo porque está a tiro".

Una protagonista que se enamora a la primera de cambio. Y yo todavía no soy capaz de comprender por qué antes de la página 60 se había colado por los huesitos del protagonista, ciega e irremediablemente.

Pero es que a la protagonista no la entiendo de ninguna de las maneras. No comprendo que con ese amor tan profundo que dice sentir, consienta y siga viviendo con su marido (no me creo las explicaciones pertinentes que luego se dan) después del palizón que éste manda dar al amor de su vida donde hasta le parten los dedos de la mano con la que escribe. No entiendo ese tipo de matrimonio que lleva, no entiendo su sufrida personalidad, no entiendo que siga sintiendo cariño hacia su marido... No entiendo nada. Y sí, se dan explicaciones, muchas, pero no me las creo porque, como reza el dicho, hechos son amores y no buenas razones.

La mujer del protagonista. Esta pobre chica me ha dado pena. Enamorada hasta las trancas, sabiendo (o intuyendo) que su novio, y después marido, le estaba siendo infiel. Intentando salvar un matrimonio que hacía aguas desde antes de casarse. Al final, cuando se separan, se corta las venas. Lo estaba viendo venir, pero no podía pensar que me lo fuera a encontrar.

Y la trama política que es el hilo conductor a través del cual se va desarrollando la novela pues, orquestada (lógico, claro, es un libro, pero aún así lo veo tan forzado...) para que una pieza encajara con la otra, y el protagonista tuviera un motivo para estar cerca de Elizabeth, y el amigo también para que fuera informando de lo pertinente. Ha llegado un punto que más que un protagonista enamorado he visto un hombre obsesionado, casi de manera enfermiza, y que pasa de no creer en el amor a comportarse más como un adolescente que como un hombre. Lo del robo del pañuelo me ha superado, ¡por favor, que es un hombre hecho y derecho!

No seré yo la que ponga reparos a que los hombres lloren. En un momento determinado emociona sí, pero es que esta novela lloran todos, caray, hasta el amigo (¡y en plena faena sexual!) pensando cómo se sentiría si algún día le faltara su mujercita (sí, esa a la que le ha puesto los cuernos en más de una ocasión, por deporte, que no por falta de amor).

El protagonista llora y llora un porrón de veces, y yo solo he entendido y he justificado sus lágrimas hacia el final y por la enfermedad terminal de ella. Y llegados a este punto de la enfermedad, bueno, por circunstancias que no vienen al caso, tengo que decir que tampoco es ni creíble ni me parece aceptable el desarrollo ni la resolución. Solo diré que en esta parte de la trama ha llegado un momento en el que si durante toda la novela estaba loca por acabarla, aquí ya miraba las páginas que faltaban porque todo me superaba.

Cuernos, secretos, palizas, campañas políticas financiadas con fondos ilegales; una periodista que por conseguir sus objetivos se acuesta con quien haga falta y hasta se entera de lo que hay entre los protagonistas para poder jugar su papel; guardaespaldas del senador auténticos matones; intento de suicidio; exmaridos y exmujeres tan amigos de quienes tanto daño les han hecho; una protagonista que sufre en silencio su cáncer y su agónico amor imposible; un protagonista que de la noche a la mañana siente un amor que le ahoga y no para de repetirlo; un desenlace final que, desde mi punto de vista, debería haber acabado como parece que acaba, pero que da una vuelta de tuerca que sé que habrá contentando a muchas, pero que no concibo salvo para redondear la novela. Y todo eso aderezado con párrafos y más párrafos de descripciones y explicaciones de los sentimientos de todos los personajes para llevarte, como digo, de la nariz para que comprendas un argumento que ni he comprendido, ni me ha convencido, ni me ha emocionado, ni me he creído, y que me ha parecido frío y carente de toda la sensibilidad que un día creí encontrar en la autora de manera espontánea y no forzada como aquí he sentido que era. Me ha parecido un folletín manipulador creado para arrancar emociones. Demasiadas. Tantas, que en mi caso no lo ha conseguido.

La escritura, más o menos ya lo he apuntado, es diferente, más fría, menos fresca, mucho menos sensible. Y sí, el libro está bien escrito, porque sí, Ángeles sabe escribir, pero ese mérito es el que se espera de un escritor, y aunque se agradece en los tiempos que corremos donde todo vale si vende, no es consuelo.

Desde luego, para mí, y en eso estoy de acuerdo con la catalogación de la editorial, esto no es una novela romántica. Y me da igual que haya historia de amor, algo que en muchos libros hay y no por eso se encuadran en la categoría de románticos. Solo sé que no me ha gustado. Como también sé que estaré en minoría y que habrá quienes no compartan mis opiniones. A lo mejor soy una insensible, o demasiado realista, o escéptica, o poco proclive a que me metan con cucharón tantas historias juntas para tocarme la fibra. Y sé que tardaré mucho en dejar de sentir una pena y una desilusión tan grande como la que siento en este momento porque me he llevado un enorme chasco.

Mi única buena nota se la doy a la edición del libro, perfecta, cuidada y preciosa en todos los aspectos. 


Crítica realizada por Sara

Despues de terminar Donde siempre es otoño, estuve dos dias pensando por donde le hincaba el diente para hacer la critica, pero ahora viendo la buena critica que ha hecho "Patufet" creo que con un comentario yá será suficiente.

Donde siempre es otoño me ha gustado como todo lo que escribe A. Ibirika, pero me veo en la obligación de avisar que me ha hecho sufrir mucho la lectura de este libro.

El cínico de Ian, el que no creía en el amor verdadero, pero que al mismo tiempo escribía sobre él en todos sus libros. Ian el que se casa con Audrey sabiendo que no la ama, y él que se dá cuenta que ama a la persona que no debería amar con la locura de la que se burlaba en las conversaciones que mantiene con su amigo Edgar; el Ian que está a punto de sucumbir por la fuerza de ese amor que piensa que no es correspondido, ese mismo Ian, me ha hecho pasar por todo tipo de emociones contradictorias, lo he aborrecido, lo he odiado, lo he perdonado y lo he amado.......... tal y como creo que quería conseguir Ibirika.

Al mismo tiempo me he desconcertado con la historia de Elizabeth y Stphen que no llego a comprender porque me resulta dificil entender ese tipo de matrimonio, aunque al final veo que el amor de Stphen solo puede quedar en un proteccionismo hacia Elizabeth.

Solo he visto un fallo en toda la historia, porque llegando casi al final me enfadé con Ibirika pensando que el final no podía ser otro , y ella hizo un milagro con Elizabeth.......creo que podria haber desarrollado mejor la soluccion a los males de Elizabeth.

Tambien la forma de narración en este libro es distinta a lo hecho anteriormente, aunque tampoco me desagrada.

Con unos personajes secundarios explendidos en su papel, y una historia desarrollada en las elecciones a la presidencia de los EE.UU , que nos queda bastante lejos, Ibirika ha sabido ponernos al filo de la desesperación en esta bonita historia de AMOR con mayusculas. 

Y añado:

Has hecho una perfecta critica Irdala. Yo no sabía como hincarle el diente , ni como catalogarlo. Pero tú lo has desgranado y has puesto los puntos sobre las íes.

Aun habiendome gustado, lo pongo en el tercer lugar de mi lista de los libros que he leido de Ibirika.

El primero por supuesto Entre sueños, un libro tierno, perfecto con la historia de amor que me gusta, sin sufrir mucho.

El segundo Antes y despues de odiarte, aqui ya me puse a pensar de donde habia salido tanta animadversión y tanto odio, pero me gustó.

EL tercero Donde siempre es otoño, aunque me encanta como escribe Angeles, éste me ha descolocado. Si que veo la clase de matrimonio que llevan Ian y Edgar porque por desgracia a mi alrededor siempre, siempre, siempre, he visto la poca importancia que se le dá a la infidelidad.......(como queriendo decir, si por eso no pasa nada)..aquí siempre se ha dicho "las esposas son las catedrales y las otras las iglessias, y a la mia que nadie me la toque, pero yo puedo entrar en todas". Y que conste que no estoy hablando de clases altas ni mucho menos, estoy hablando de gente de la calle. Naturalmente tambien hay que son fieles, pero los menos.

Ya comenté que la historia se desarrolla en las elecciones de Usa, y que tampoco me gustó el final milagroso.

Y después de leerte, Irdala, me he dado cuenta de la que buscaba para describir el libro: efectivamente es como una pelicula de tarde, de esas que te ayudan hacer 3 min. de siesta, pero que en mi caso procuro tener un ojo abierto mientras la veo.


Crítica realizada por Malory

Me pasa un poco como a Sara, que no sé muy bien por dónde entrarle a la crítica.

Adoro la forma de escribir de esta mujer, a pesar de ello, en esta ocasión, no ha sabido atraparme. Hay momento en que la historia resulta angustiosa, detalle que no suele importarme porque también me gustan las historias realistas sin edulcorar, y sí es cierto que en muchas ocasiones el amor hace sufrir y mucho, así que no es eso lo que me ha desencantado, sino la falta de diálogos, los interminables párrafos en los que una y otra vez se describen (de forma maravillosa, eso sí) los sentimientos de Ian, ha llegado un momento en que me han cansado.

Ella no ha terminado de convencerme, ni su manera repentina de enamorarse. Creo que ha quedado en un segundo plano, eclipsada por la fuerza del prota masculino, al que por momento sí he visto un tanto obsesionado (eso ha sido lo que menos me ha gustado de ese amor desgarrador que sentía).

El final, inesperado pero poco acertado, forzado, hubiera resultado más creíble el que seguramente todas nos esperábamos, hubiera sido más duro, pero más real.

Como he dicho al principio, el exceso de narración me ha agobiado un poquito, pero porque adoro los diálogos y en esta novela son escasos.

He votado regular, porque a pesar de lo bien escrito que está, no me ha enganchado como esperaba, el problema también puede ser que me esperaba otra historia muy diferente y eso ha podido influir en mi valoración. 


Crítica realizada por Lizzy_tir

Acabo de terminar el libro y como ya me pasó con el segundo libro de esta autora, me ha decepcionado totalmente.

Mientras que el libro "Entre sueños" es simplemente maravilloso (para mi es un libro 10 y lo releo de vez en cuando); con "Antes y después de odiarte" la autora ya empezó a decepcionarme, es más, cuando hice la crítica ya comenté que era una historia demasiado negativa y que destacaban más los sentimientos de odio y rencor, que los de amor y ternura, y eso particularmente no es algo que me guste.

Con este último libro, "Donde siempre es otoño", la autora no ha conseguido hacer que me crea del todo la historia.

PUEDE CONTENER SPOILERS!!!

Para empezar, no me he creído a ninguno de los dos protagonistas. Él se vuelve demasiado "ñoño". Hay quien piensa que escribir muchas palabras o frases de amor es romántico y, no digo que no lo sea, pero yo prefiero la ternura a lo empalagoso y este libro, en ciertos momentos, ha llegado a empalagarme.

El protagonista es un pelín obsesivo, vamos que no se había enamorado nunca y ¡madre mía! no me extraña... porque ¡menudo sin vivir! qué infelicidad y amargura!! y yo creo que ese ha sido el problema, demasiada amargura y muy poca ternura, no he encontrado en el libro palabras que transmitan esos sentimientos que hacen que se me ponga la piel de gallina cuando las leo, porque me emocionan, me transmiten felicidad, porque hacen que me imagine a los protagonistas cuando se miran, se tocan, etc... este libro no ha conseguido nada de eso. Además, no he entendido porqué Ian llora en ciertos momentos, a veces, mientras leía el libro he pensado, ¡¡madre mía!! ya está otra vez y ahora ¿qué es lo que le pasa? (y mira que me encanta que en los libros primen los sentimientos de ellos, pero esta vez no me los he creído). Y ella es... pufff... es que ni siquiera sé el momento en el que se supone que ella se enamora de él, eso me lo he debido perder o es que la autora no ha conseguido transmitirme esos momentos.

En general, la historia me ha recordado a esas películas que ponen en la tele a la hora de la siesta, trama muy simple, con un poquito de corrupción política, infidelidades, enfermedad grave de uno de los protagonistas y cuatro cositas más... ahhh y un final bastante poco creíble. Además, eso de que todos esten casados, sean infieles, y acaben llevándose de perlas... como que no... vamos que hacia la mitad del libro ya estaba deseando terminarlo.

Sintiéndolo mucho, no lo recomiendo. Y espero de corazón que con el siguiente libro Ángeles Ibirika vuelva a emocionarme y a hacerme sentir todas las sensaciones y emociones que logró con su primer libro porque me encanta su manera de escribir.

Le he puntuado con un regular.

 


Crítica realizada por Broken

 

PUEDE CONTENER SPOILERS

Crítica:

Me ha costado decidir si hacer o no esta crítica y es que no creo haber acabado nunca tan enfadada y decepcionada con un libro. Quizás sea porque normalmente cuando no me está gustando un libro, lo dejo a medias y me busco otro y éste, en cambio, me he propuesto acabármelo pero el hecho es que no me ha gustado en absoluto.
No sé ni por dónde empezar… Ya me he leído los otros dos libros de esta autora y me han gustado (aunque “Entre sueños” mucho más que “Antes y después de odiarte”). Además, sabía que como los anteriores, esta historia tendría una gran relación amor-odio entre los protagonistas porque es algo, relativamente, característico de esta autora y, aunque no sea lo que más me gusta, tiene algo que acaba enganchándome en mayor o menor medida. Pero éste se ha llevado la palma… Arremeten el uno contra el otro sin parar y prácticamente el 75% de la novela (o más) se lo pasan sin mantener una relación real. Encima, él es un infiel reconocido y sin escrúpulos que, sólo empieza a ser “fiel” (porque si ese es el concepto de fidelidad de ese hombre, apañados vamos) cuando conoce a Elizabeth (la protagonista de la novela).
La infidelidad no es para mí un tabú en las novelas románticas (aunque reconozco que no me entusiasma en demasía) pero, una cosa es una infidelidad y otra cosa es que el protagonista masculino tenga la desfachatez de decir poco más o menos que no se siente infiel porque no la está engañando si no hay sentimientos de por medio cuando se acuesta con otras. Partiendo de esa base, ya me ha venido todo rodado.
Ian es un escritor de novelas románticas, que no cree en lo que escribe más allá de una fantasía imposible en la vida real, es un cínico, mujeriego y algo prepotente que, de repente se enamora de una desconocida (si, si, de una total desconocida) de la que no sabe absolutamente nada ni acabas de entender cómo ocurre realmente. No es que no crea en el amor a primera vista, pero para mí esto ya es demasiado.
Elizabeth constituye el tipo de mujer que dio lugar a la idea de que las mujeres somos pajaritos débiles, que hay que tratar entre algodones y rescatar cual damiselas en apuros. Salvo un par de arranques de valor y su capacidad para disfrutar de los pequeños detalles, no tengo nada más positivo que añadir acerca de ella.
A todo esto, hay que añadir que, a lo largo de la historia se hace daño a gente que te cae realmente bien, hasta que él tiene el valor de hacer las cosas bien con lo que más rabia te da aún.
En cuanto a la trama decir que se le añade a la historia de los protagonistas, una trama política bastante light como telón de fondo. También hay que estar preparado para leer una novela triste en algunos momentos, que te deja con el alma en vilo hasta casi concluir. Poe otra parte, y ya no sé si es así o es que yo ya lo “veía” todo negro, las declaraciones de amor de él me parecen algo excesivas, que rayan lo empalagoso y excesivo y que por su fastuosidad y abundancia (en el último cuarto del libro), a mí me dejan algo indiferente.
No obstante y a pesar de todo, se lo aconsejo a todo aquel que quiera “sufrir” lo suyo y ver la evolución de un cínico-infiel a un enamorado-fiel, capaz de luchar contra sí mismo y de doblegarse por conseguir a la mujer amada. Es una novela que está muy bien escrita, con unos personajes muy bien definidos y que engancha porque quieres saber por qué ella actúa de forma tan incoherente pero a mí no me llegan los personajes.
De cualquier forma, para mí la novela está suspensa.

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