• Fecha: Domingo, 26 Abril 2015

vintage-1898299 640En la orilla sur del Támesis, en Kennington, y a lo largo de casi 200 años, Vauxhall Gardens fue uno de los más importantes jardines de recreo para londinenses y visitantes de Londres.

Su nombre original fue New Spring Gardens, pero era conocido popularmente como Vauxhall Gardens, y con este nombre es con el que se le nombró oficialmente en 1785. Eran varias hectáreas con paseos, parterres y glorietas donde a menudo se organizaban comidas campestres que en un principio tenían como protagonistas de estas a artistas independientes y que, a la larga, se hizo extensivo al resto de visitantes. Se trataba de un lugar en el que cualquier ciudadano podía disfrutar de una salida nocturna con su familia al completo para ver los espectáculos que allí se ofrecían, y donde poder disfrutar de un refresco. Sin embargo, su principal atractivo era que, en ese lugar, ambos sexos podía reunirse libremente sin sufrir muchas de las limitaciones que las normas de la sociedad educada imponían a hombres y mujeres.

Vauxhall estuvo en funcionamiento durante dos siglos hasta que finalmente desapareció en 1859. Durante ese tiempo tuvo una serie de propietarios y gerentes, pero fue bajo la dirección del empresario Jonathan Tyers cuando tuvo su mayor éxito y esplendor. Era un hombre de negocios muy astuto, con un gran conocimiento de las técnicas publicitarias, gran ingenio, anfitrión cortés y un generoso mecenas de las artes. Convirtió los jardines en un negocio extraordinario, cuna de la pintura y la arquitectura, y una sala de conciertos vital para las carreras de Arne Friedrich y George Handel. El ensayo precedente al estreno de La Música para los Reales Fuegos Artificiales (Handel) se hizo en los jardines de Vauxhall frente a más de 12.000 personas que pagaron por asistir al concierto y que produjeron un atasco de tres horas en el Puente de Londres provocando casi un tumulto.

Pionero en el entretenimiento de masas, Tyers tenía que convertirse también en pionero de la restauración colectiva, de alumbrado del terreno, de la publicidad, y de toda la logística que interviene en el funcionamiento de uno de los proyectos empresariales más complejos y rentables del siglo XVIII en Gran Bretaña. Hasta su muerte en 1767, año tras año, década tras década, los jardines se iban cambiando en busca de una mezcla de continuidad y novedad que fue el secreto del éxito Tyers en los años de gloria de Vauxhall. Durante ese tiempo, disfrutaron de los jardines todos aquellos que pertenecían a la élite de moda, se escuchó la música de mayor calidad y pudieron verse grandes obras de arte. Entre la clientela que acudía a los jardines se contaba habitualmente con el Príncipe de Gales (el propietario del suelo), duques reales, aristócratas, ricos terratenientes y comerciantes. Pero uno de los grandes atractivos de Vauxhall era que cualquiera que pudiera permitirse pagar un chelín podía mezclarse con estas personas en igualdad de condiciones.

Tyers ofrecía también la posibilidad, para todos aquellos que desearan visitar los jardines con más regularidad, de comprar un billete para la temporada (todas las noches a lo largo de la primavera y el verano). A día de hoy se conservan una veintena de estos vales que datan de entre 1737 hasta finales de la década de 1750. En ellos puede verse, por un lado, escenas y figuras de la mitología clásica, y en el reverso el nombre del suscriptor grabado. En la parte superior está del precio del billete. Los visitantes tenían que efectuar el pago de los refrescos y comidas, pero todos los espectáculos, escuchar la música y el canto y ver las obras de arte, eran gratis.

Probablemente, la más grande de las obras de arte que se hicieron para decorar los jardines fue la estatua de mármol de Handel (hoy en día en el Museo Victoria & Albert) hecha en 1738 por el gran escultor francés Louis-François Roubiliac cuando estaba iniciando su carrera en Inglaterra. La estatua está tallada en un solo bloque de mármol blanco de Carrara. Esta extraordinaria obra de arte encargada por Jonathan Tyers, confirmó a este como mecenas de las artes y amante de la música.

En la década de 1740, las visitas a los jardines comenzaban a las 7 de la tarde. Generalmente se llegaba por el río hasta las escaleras de Vauxhall, en la orilla de Surrey, al sur de Palacio de Lambeth. Llegar de ese modo era ya una forma de iniciar la diversión de la noche pues proporcionaba un excitante sabor de peligro y una aventura añadida a la emoción que ya de por sí tenía Vauxhall. Una vez llegados a las escaleras había que recorrer los últimos metros hasta la entrada y allí se pagaba o se enseñaba el billete adquirido para la temporada. Los visitantes entraban en el Grove, la zona central de los jardines, rodeado de lugares para cenar o tomar un refresco, y con la orquesta situada en el centro. Lo primero que se veía era la estatua de mármol del gran compositor Handel. Sin embargo, la admiración por dicha estatua pronto fue superada por el edificio de la Orquesta que daba cabida a 50 músicos y donde los artistas no sólo tocaban canciones populares y de la época, sino que también ofrecían nuevas piezas de los compositores más importantes del momento.

Del buen funcionamiento de los jardines se ocupaban más de un centenar de personas que en ellos estaban empleadas: obreros, pintores, carpinteros, cocineros, limpiadores, porteros, lavanderas, jardineros, empleados de bares, camareros y faroleros.

En función de las posibilidades o de las necesidades de cada cliente, cada cual ocupaba su lugar, bien en las mesas bajo los árboles, o bien en los recintos más privados donde se disponía de camarero propio y donde nadie podía entrar sin ser invitado. Eran habitaciones de tres lados lo suficientemente grandes como para dar cabida a un grupo de diez o doce personas, abiertas en la parte delantera, donde los que podían permitírselo económicamente, charlaban, cenaban, cantaban y disfrutaban del singular espacio. Cada una de estas habitaciones, unas cincuenta más o menos, fue decorada con una pintura de gran tamaño. Fueron cuadros diseñados por Francis Hayman y sus amigos de la Academia de San Martín, y pintados por el personal y los estudiantes. Representan un verdadero punto de inflexión en el arte Inglés, y van desde el barroco hasta la ligereza y la informalidad del rococó. Dieciocho de las pinturas fueron publicadas como grabados y se hicieron enormemente populares. Estos grabados muestran los tres temas generales de las pinturas: juegos infantiles, pasatiempos de adultos y teatro contemporáneo. Los jardines se convirtieron en lo que fue, posiblemente, la primera galería pública de arte en Inglaterra, al menos, sin duda, la primera de gran tamaño, y aquí fue donde comenzó la pintura de la vida cotidiana en Inglaterra. En vista de su vulnerabilidad a los daños, tanto por el comportamiento de los visitantes, el mal almacenamiento y el tiempo durante los cien años que la mayoría de ellas adornaron los jardines, es casi milagroso que catorce de las pinturas originales hayan sobrevivido.

La cena de Vauxhall comenzaba alrededor de las 9, cuando el crepúsculo caía. Se servían en un instante cerca de quinientas cenas: vino francés, pollo frío, sidra, cerveza, pan, queso, carnes frías, ensaladas, natillas, pasteles de queso, tartas... Y el famoso y legendario jamón Vauxhall, cortado tan fino que se podía leer un periódico a través de él.

Durante la cena, sucedía uno de los grandes efectos especiales de Vauxhall. Al caer la noche, un silbato era la señal acordada para que un número de trabajadores ubicados en puntos estratégicos del jardín accionaran unos fusibles preinstalados y, casi instantáneamente, más de un millar de lámparas de aceite se iluminaban bañando los jardines bajo una luz cálida que era visible desde varios kilómetros alrededor. El efecto era sensacional y era una atracción constante en los jardines.

En Vauxhall se podía disfrutar, además, de acróbatas, equilibristas, ascensos en globo, fuegos artificiales, largos paseos entre las arboladas... incluso del famoso "Paseo oscuro" que, ubicado al final del jardín, se utilizaba para protagonizar pequeñas y clandestinas escapadas románticas También allí, quien lo deseara, podía ser atendido por los profesionales del sexo (hombres y mujeres) que abundaban en los jardines. A pesar del enorme gasto que Tyers hizo en lámparas, nunca iluminó este paseo, y no es porque no lo intentara o dijera que lo intentaba en varias ocasiones, pero lo cierto era que no podía hacerlo puesto que muchos de los visitantes que acudían a los jardines iban allí precisamente para eso. Así que de la misma forma que le interesaban las familias y la gente de bien por el dinero que le reportaba, no podía ignorar los pingües beneficios que con la prostitución conseguía.

Tras la muerte de Jonathan Tyers en 1767, Vauxhall fue dirigido por sus hijos, nietos y bisnietos hasta 1822. Durante ese tiempo sufrió pocos cambios significativos.

Los jardines de Vauxhall se cerraron definitivamente el 25 de julio de 1859. Son muchas las razones que se dan para su cierre. Los propietarios culparon a los magistrados porque decían que prohibían sus atracciones más populares, ya fuera por peligrosas o porque perjudicaban al cercano y respetable barrio de Kennington. Pero hubo más factores que jugaron un papel importante: los jardines de Vauxhall se habían vuelto descuidados, de mal gusto y estaban considerados pasados de moda. Tampoco les favorecía la presencia del tren que pasaba junto a la entrada principal y había hecho que viajar más lejos fuera mucho más fácil y barato; se puso de moda viajar a ciudades costeras que, como Vauxhall, también tenían sus embarcaderos y, por último, el espacio donde los jardines estaban situados era demasiado valioso para construir en él, y aquellos que tenían interés en el sitio convencieron a los propietarios para que les vendieran el contrato de arrendamiento.

Se levantó la iglesia de San Pedro y el resto del terreno fue dividido en parcelas donde se construyeron edificios... y los jardines de Vauxhall desaparecieron para siempre.

Un bombardeo destruyó la zona y la mayoría del espacio que antes ocupaban los jardines es ahora un parque público, lo que permite saber la extensión que tenía en su día Vauxhall Gardens. 

*Artículo realizado por el equipo de RNR.

Fuentes consultadas, entre otras: http://www.vauxhallgardens.com y http://www.the-tls.co.uk

 

 

Comentarios (27)

  • MARIAN

    26 Junio 2015 a las 06:54 |
    Gracias por traernos este articulo sobre estos jardines que tanto salen en las novelas y que han inspirado tan románticas escenas. Me gusta mucho cada vez que leo en una novela éstas imaginándo como serían.

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  • Rociodc

    15 Junio 2015 a las 14:11 |
    Vaya que interesante no lo había leído...tuvo que ser toda una novedad en esa época y una revolución para toda la gente de diferentes clases sociales! Me ha gustado saber de este lugar.
    muchas gracias por tan buena información!

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  • MjGboni

    08 Junio 2015 a las 14:40 |
    Este artículo me ha encantado, pero me ha dado pena saber que ya no existe, la de veces que lo mencionan en novelas que he leído y yo pensando que aún existía... Un artículo muy bueno para entender el funcionamiento del lugar y un poco de su historia.

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  • Dougless

    25 Mayo 2015 a las 16:09 |
    ¡Muy buen artículo! Siempre me han llamado la atención sobre todo porque en un época tan clasista se podían juntar allí. Había datos que no sabía, como que lo llevaba Tyers y todo lo que invirtió en su negocio, era un hombre con visión de futuro. Pena que ya no podamos visitarlo personalmente.

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  • Luciago

    16 Mayo 2015 a las 18:42 |
    Unos jardines que salen tanto en las novelas que leemos, tenían que ser verdaderamente magnificos y desde luego, aunque he leído muchas novelas en donde aparecen, nunca había sabido su historia. Una pena que ya no podamos verlos, pero la imaginación es muy poderosa y puedo imaginarme paseando por ellos.
    Muchas gracias por el artículo, me ha encantado.

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  • eva026

    05 Mayo 2015 a las 18:18 |
    Me ha gustado mucho saber todo lo ocurrido allí y el por qué de que hoy, no podamos verlo. La verdad una pena hubiese sido algo único poder verlo y que se hubiese conservado hasta ahora. Seguro era precioso.
    Gracias por el artículo :)

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  • cristina c.

    05 Mayo 2015 a las 14:00 |
    Siempre me han gustado que en las novelas historicas haya un buen jardin. Yo creia que estos jardines aun existian, y es una lastima porque si algun dia viajo a Londres me hubiera gustado visitarlos.

    Gracias por el articulo

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  • Cynthia HJ

    04 Mayo 2015 a las 13:54 |
    ¡Qué artículo tan bonito! Recuerdo cuando estudié en la universidad estos jardines (soy historiadora del arte) y lo mucho que me gustó porque luego podía relacionar lo estudiado con lo que decían de ellos las novelas. Qué pena que se hayan perdido, pero al menos tenemos información para estudiarlos y conocerlos. ¡Gracias por el artículo!

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  • Roxana

    04 Mayo 2015 a las 11:55 |
    Interesante artículo, muy bien documentado. Es apasionante el gran número de funciones sociales que cumplían estos jardines.

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  • ANA MARIA GARCIA

    04 Mayo 2015 a las 08:58 |
    Me hubiese encantado poder haber disfrutado de estos jardines, una pena que ya no existan, un artículo muy completo. Da gusto la información que nos dais y lo bien que nos viene para nuestras lecturas.

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  • LadySeya

    18 Junio 2014 a las 23:12 |
    Vaya me he quedado a cuadros con el articulo, yo creia que aun existian y que era algo como Park Aveniun de NY. Que pena perder algo asi, bien seguro que de volver seria ahora hoy en dia igual de famoso que antaño

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  • Nuria Pantoja

    04 Abril 2013 a las 15:06 |
    Gracias por una información tan completa. Lo cierto es que leyendo estos artículos se sitúa uno perfectamente en los huecos que dejan algunas historias que o bien dan por sabidas muchas cosas o te dejan con ganas de saber más. Un trabajo excelente el que hacéis.

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  • Elena

    01 Abril 2013 a las 18:50 |
    En muchas novelas se habla de estos jardines, sus espectáculos... en aquella época tenían que ser preciosos, una lástima que no se hayan conservado!
    Muchas gracias por el artículo, es un placer leer estas cosas.

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  • Camila

    11 Septiembre 2012 a las 02:59 |
    Me ha encantado el artículo, muy informativo, sobre todo para los que disfrutamos de la novela romántico-histórica. Uno siempre se imagina esos lugares, puesto que en aquella época gozaron de gran popularidad, y tantas mujeres con sus trajes tan elegantes, si que habra sido precioso

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  • Judith

    28 Agosto 2012 a las 22:31 |
    Síii, síiii, sí que lo sabía. ¡¡Qué pasada que justo mientras vosotros lo escribíais yo estuviera cotilleando al respecto por internet, para saber más de ellos!! Ojalá lo hubiera sabido, ¡¡vaya trabajón os habéis pegado, yo no llegué ni a la mitad!!
    Es una lástima que ya no estén. Debió ser una pasada por la mezcla de gente que había en ellos. Como decía ¿Serrat? hoy el noble y el villano (...) se dan la mano. Aquello debía ser un auténtico festín para la vista, y para muchas otras cosas, jijiji.
    Enhorabuena por el artículo. Ninguno de los vuestros decepciona.

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  • morticia

    27 Agosto 2012 a las 19:29 |
    ¡Que interesante! Cuando se lee sobre ciertos lugares que ya no existen, en los libros, uno siente curiosidad por saber cómo serían. Esta información que publicáis aquí ayuda a que te hagas una idea y así te lo puedes imaginar cuando vuelves a leer sobre ellos. Gracias

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  • sonia

    26 Agosto 2012 a las 15:45 |
    Muchas gracias, por tan magnifico artículo.

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  • Katon

    24 Agosto 2012 a las 19:01 |
    ¡Un artículo muy completo! Además de interesantísimo. Me ha encantado leer sobre ese visionario que creó uno de los jardines más famosos de Inglaterra durante muchos muchos años.
    Es una lástima que desaparecieran, el espacion que ocupaban era inmenso, es difícil imaginárselos en todo su apogeo. Eso sí, los fuegos artificiales en un lugar tan impresionante debían ser inolvidables.
    Gracias por mostrarnos un poco más de esos lugares que aparecen en nuestras novelas. ¡Menudo trabajazo!

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  • crishi

    19 Agosto 2012 a las 21:09 |
    ¡Que buen artículo!

    Siempre he tenido un interés especial por estos jardines. De alguna manera nos los han descrito en las novelas... Las cenas nocturnas, los típicos farolillos, los fuegos artificiales, la llegada en barca, los paseos nocturnos bajo la luz de la luna como única iluminación... Pero lo que de verdad me interesaba era su historia, para saber el porqué fueron tan famosos en su tiempo.

    Gracias por el trabajo tan espléndido que nos regaláis.

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  • Marie

    19 Agosto 2012 a las 04:04 |
    Me encanta esta pagina. La acabo de descubrir y no sé como no llegué aquí antes.
    Estuve en Londres el año pasado y tenía una especie de lista con lugares londinenses que salen en los libros que he leido. Los visité todos.
    Y Vauxhall no estaba (me llevé una decepción obviamente), pero llegué a un museo y había una recreación con maniquíes vestidos de época y fue algo mágico.Como lo había imaginado. Fue una sensación magnifica.
    Muchos besos y saludos. Y gracias a todos los que hacen posible que esto funcionen. Besos

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  • LadyZarek

    19 Agosto 2012 a las 02:09 |
    Gracias por este artículo tan interesante. Cuánto me hubiera gustado pasear por el Dark walk con alguno de nuestros protagonistas y seguro que le habría dejado robarme un beso ;-)

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  • kalina

    18 Agosto 2012 a las 21:10 |
    Un artículo fantástico sobre el Vauxhall Gardens, nombrado y visitado por muchos protagonistas de novela romántica. Yo creía que todavía existía, como dice Sara, menos mal que podemos disfrutarlo en los libros y con la imaginación.

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  • sandrayruth

    18 Agosto 2012 a las 12:18 |
    Como siempre, magnífico!!!! Una pena que desapareciera...

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  • Lola Rey

    18 Agosto 2012 a las 10:00 |
    Es una pasada. Había leído alusiones de estos jardines en algunas novelas pero nunca me imaginé la verdadera importancia que tuvo...es como si fuese un mega parque de atracciones de la época.

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  • Mary Jo

    18 Agosto 2012 a las 09:52 |
    Que buen articulo, que maravilla Felicidades!

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  • sara

    18 Agosto 2012 a las 08:56 |
    Maginifico el articulo. Que lastima que jardines asi se pierdan. Menos mal que podemos disfrutarlos con la imaginación y con los libros.

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  • anasy

    18 Agosto 2012 a las 07:38 |
    Gracias como siempre por toda la información que nos proporcionais sobre los sitios y las cosas más famosas que salen en nuestras novelas. Estos jardines son sin duda de lo más famosos en muchos de los libros, es un placer saber más cosas sobre ellos.

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