Artículo 21: El tono

  • Fecha: Martes, 04 Octubre 2016
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taller-tono-literarioARTÍCULO 21 ― EL TONO

El tono es, sin lugar a dudas, uno de los conceptos más escurridizos en la creación de una novela, algo que apenas percibimos, pero que está presente en todas y cada una de las obras literarias, incluso en las de no ficción. El tono hace referencia al marco extralingüístico que envuelve a toda la novela, el clima que desprenden las palabras que la componen. En definitiva, el tono es la actitud emocional con que el narrador prefiere narrar la historia, hasta el punto de que el lector percibe toda la información filtrada por esa actitud y la procesará en consecuencia.

No es lo mismo la voz dura de una novela de terror que la voz sensible de una novela romántica. Ni tampoco es lo mismo la voz ceremoniosa de una historia épica de corte clásico que la ironía sutil de una obra moderna y ágil. No es lo mismo el aire coloquial de una novela narrada por un protagonista inculto que el toque solemne que proporcionará un narrador omnisciente con ínfulas de juez divino. Es decir, que el tono ha de encajar cómodamente con aquello que queremos contar. El tono debe guardar coherencia con la historia, con la elección del narrador, con el mensaje que este pretende transmitir y con el registro lingüístico en el que se mueve.

El tono puede adquirir múltiples formas: melodramático, sarcástico, sensual, misterioso, cómico, crítico, intimista, neutro... Una vez que tomas la decisión del tono que vas a emplear, debes mantenerte firme hasta el final. Aunque según cómo se desarrollen los acontecimientos de la trama el tono puede variar, en general deberá haber un tono homogéneo que prime por encima de todos y que le aporte cierta atmósfera a la novela.

Una de las principales dificultades que puede presentar el tono es la influencia que ejerce sobre él el estado de ánimo del autor. Si nos sentimos eufóricos, deprimidos o incluso desesperanzados, es fácil que eso se refleje en nuestros escritos. A veces, nuestro estado coincide con el clima de la novela, pero en la mayoría de las ocasiones no va a ser así. Un buen manejo de las emociones, una adecuada planificación del borrador, lecturas con un tono similar al que buscamos y una estimulación apropiada pueden ayudarnos a no meter la pata.

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Comentarios (1)

  • Ana

    Ana

    08 Octubre 2016 a las 05:25 |
    Qué difícil y necesario es encontrar esa voz.
    Gracias las aclaraciones y los consejos.

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