Artículo 17 - EL NARRADOR (III)

  • Fecha: Miércoles, 13 Abril 2016
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books-1283866 640Para cerrar esta -larga- serie de artículos en torno a la figura del narrador y su importancia dentro de una novela romántica, vamos a exponer algunos de los errores más comunes que nos podemos encontrar en materia de narradores en un manuscrito. Esperamos que tomes buena nota de todos ellos, porque de ellos dependerán, como ya comentamos hace algunas semanas, cuestiones cruciales como la comprensibilidad de la trama, la verosimilitud de lo escrito o el sustento de la intriga.

Errores comunes del narrador:

• Dar por sentado que el lector está en su cabeza y que, por lo tanto, sabe lo mismo que él.

• Que conozca algo que no debería conocer. Por ejemplo, resulta inviable que un narrador en primera persona relate aquello que sucede una vez que el personaje que lleva la voz cantante ha abandonado la escena. Si hemos elegido un narrador –esperamos que de manera meditada y consciente―, no nos queda otra que respetar sus matices.

• Emplear una voz estereotipada que no pase por el filtro de las emociones, los pensamientos y las sensaciones de los personajes. O, por el contrario: emplear la voz del autor de la novela.

• Bombardear al lector con información que después le resultará prescindible u ofrecer datos que no se retoman nunca.

• Proporcionar demasiada información de golpe y demasiado pronto. ¿A que más de una vez tú también has tenido la sensación de que ya estaba todo el pescado vendido antes de llegar al segundo capítulo?

• Cambiar el punto de vista de forma arbitraria y excesivamente rápida: muchos escritores que empiezan se sienten tentados a cambiar el punto de vista dada su necesidad de proporcionar TODA la información en TODO momento, sin darse cuenta de que esto no solo resulta innecesario, sino, incluso, molesto. Una vez que imponemos las reglas, en este caso las del punto de vista dominante, debemos ceñirnos a ellas.

Este último punto no está exento de polémica, ya que no son pocos los autores, incluso avezados, que utilizan el recurso del punto de vista de manera indiscriminada. Nuestro consejo es que reflexiones acerca de él y que le prestes la misma atención que al propio narrador. No olvides que, de un modo u otro, escribir equivale siempre a tomar partido, y el narrador debe ser el primero en hacerlo. El punto de vista en el que se sitúe va a predisponer inevitablemente al lector a favor o en contra de un personaje u otro, por lo que es una decisión que no debe dejarse al azar.

Eso no quiere decir que no podamos variar el punto de vista, sobre todo en la narración en tercera persona. Sin embargo, ten en cuenta que hacerlo demasiado rápido o sin un motivo claro que lo justifique, llevar a cabo un reparto desigual, saltar de los pensamientos de un personaje a los de otro sin ton ni son dentro de una misma escena u olvidar en un momento dado quién está al mando de la narración, además de dar prueba de inexperiencia, impedirá, al contrario de lo que se suele creer, que el lector empatice de forma profunda con los personajes.


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Comentarios (2)

  • Katon

    Katon

    18 Abril 2016 a las 18:42 |
    Otro artículo a tener en cuenta y con el que reflexionar. Este es algo más complejo y no era consciente de la cantidad de errores que se pueden cometer.
    ¡Gracias Érika!
  • Malory

    Malory

    13 Abril 2016 a las 21:25 |
    Tomo nota. Y gracias por las pautas.
    :)

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